En su regreso al Bosque, la alazana fue pura guapeza para llevarse el Clásico Jockey Club de Rosario (G3)

LA PLATA.- Puso alma y vida La Javiera, pero el esfuerzo tuvo como recompensa llevarse el Clásico Jockey Club de Rosario (G3-2000 m, arena), la prueba más importante de la entretenida jornada de este martes en el Bosque. Tras pagar la reprise con una floja performance en Palermo, la hija del fantástico Ghostzapper regresó a la cancha que mejor le sienta para retomar el liderazgo de la categoría. En un final impresionante, la favorita le torció el brazo sobre el disco a Pink Diamond (Hurricane Cat) y a la brasileña Harbor Belle (Wild Event), que en ese orden la escoltaron desde el hocico y media cabeza, respectivamente, en la muy buena marca de 2m5s68/100, sobre arena normal.

La carrera no tuvo demasiadas variantes, con las tres yeguas que se mostraron adelante llegando a la meta pegaditas como tapa de alfajor. La Javiera estuvo un poco más retrasada mientras Pink Diamond y Honor Belle luchaban cabeza a cabeza, pero se sumó a la porfía a partir del codo, manteniendo en el derecho pequeñas ventajas, en sobresaliente labor de Martín Valle, su jockey.

Preparada por José Cristóbal Blanco y reservada del Haras Las Raíces, La Javiera quedó lista para intentar la revancha en el Clásico Marcos Levalle (G2) del 19 de noviembre próximo, prueba en la que terminó segunda en la edición anterior, detrás de Bamb Harlan (Harlan’s Holiday).

En la G1 Forty Paulina (Roar), una hermana materna del Derby Winner Fanatic Boy (Mat Boy), La Javiera redondea ahora 11 victorias -2 de grupo y cuatro clásicas- sobre 27 presentaciones, quedando ahora cerca de los 5.000.000 de pesos en premios. Con 7 años, 6 en realidad por su nacimiento europeo, la alazana va por más. Por mucho más.