Como le había sucedido hace un par de salidas, el campeón argentino se sintió incómodo sobre la superficie anormal y voló bajo en Warwick Farm

WARWICK, Australia (Especial para Turf Diario).- No hay caso: cuando la pista está pesada, He Runs Away corre menos. Tal como le había sucedido hace un par de meses, el campeón argentino volvió a patinar en cancha alterada, ahora en quinta carrera de hoy en Warwick Farm, el Bowermans Commercial Furniture Handicap, disputado sobre 2400 metros de césped.

Cargando 59 kilos, el segundo peso más elevado del grupo, el hijo de Heliostatic hizo fuerza mientras vino “con apoyo”, pero una vez que hubo que empezar a acelerar, rápido su acción cambió para obligar a Brando Avdulla, su jockey, a exigirlo de firme. A esa altura, en el codo, su suerte estaba jugada. Trató el pupilo de Chris Waller, pero no hubo caso. Casi de galope recorrió los tramos finales hasta cruzar la meta en séptima posición a 10 3/4 cuerpos de Shangani Patrol (Helenus), el ganador.

Cotizado en tercer término, He Runs Away venía corriendo en buena forma, arrimando y aclimatándose a un turf diferente, el cuarto que le toca transitar en su ajetreada campaña, pues antes compitió en Argentina, por supuesto, Emiratos Arabes Unidos y Hong Kong. No quedará otra opción que esperar la revancha, con el dato de que en la anterior ocasión en que fracasó en circunstancias similares sus responsables buscaron revancha rápido.

Su gestión de hoy fue mala pero con atenuantes. Por eso, pensando en lo que había hecho con anterioridad, resultará justo darle otra oportunidad de mejorar en pista normal, a pesar de que el tiempo cada día juega más en contra.