La protesta de esta semana no hace sino sacar a la luz una ecuación explosiva de premios devaluados, que se pagan con meses de atraso y un cuadro de desinversión y abandono general…

Por Hugo Bordoni

Se lleva a conocimiento del público en general que se ha dispuesto suspender la reunión del día de la fecha, en razón de no poderse garantizar la realización de la misma, atento a la existencia de un conflicto con un sector de la actividad hípica”. La nota de la Comisión de Carreras del Hipódromo de La Plata, difundida poco después del mediodía de este martes, oficializó lo que se sabía ya desde la víspera pero las autoridades del Bosque se niegan a admitir: una crisis de tal magnitud que ya es imposible que no salga a la superficie.

La protesta de este martes es apenas la punta del iceberg, porque viene desde la asunción misma de la administración de Axel Kicillof, que prometió en su momento “trabajar por la industria del turf” y lo dejó absolutamente a la deriva, tardó meses en designar autoridades de Lotería cuyo poder decisión sobre lo que ocurre con las finanzas de 44 al fondo en nulo, ya que el grifo se cierra a nivel de la Jefatura de Gabinete provincial. El nombramiento de “funcionarios que no funcionan”, parafraseando a Cristina Kirchner, terminó por llevar a este cuadro, en el nombres importantes de la Comisión de Carreras llevan meses sin asistir, hay otros que actúan como tales sin nombramientos vigentes, desde la administración no se “soluciona” nada y mandan personajes cuya trayectoria o conocimiento del metier turfístico es nulo.

Hasta nos duele contar un detalle puntual, como prueba del desmanejo, que tal vez se intente desmentir, pero por error hasta se pagó el premio a un caballo distanciado por doping…

El Fondo de Reparación llega a cuentagotas, se van tapando parches cuando la situación es extrema, y este martes Jonatan Ramallo, devenido en suerte de “referente” de los reclamantes junto a “Guaso” Torres contó “pagan los premios con meses de atraso, además son muy bajos y tenemos hasta cortada la obra social, los gremios nos abandonaron, estamos solos y no aguantamos más…”.

El tema de los gremios en el Bosque es espinoso, cotos políticos que soplan hacia donde va el viento que les traiga agua para sus molinos, y en este cuadro no pueden hacer otra cosa que “silencio stampa”, como diría un hombre de turf como Coco Basile.

El tema es que luego de oponerse de todas las maneras posibles a Vidal, que pese a aborrecer el turf pagó premios de buen nivel y vía Melitón López Lotería gastó plata seria en renovar instalaciones, los gremios festejaron la llegada de Kicillof y ahora tienen que digerir atrasos y desamparo ante sus bases. Así los primeros tiempos pidieron “paciencia”, luego culparon a Vidal y cuando reclamaron en voz baja a nivel político “algo para calmar a la gente”, tampoco encontraron eco, pasando entonces al silencio. Nadie criticará en público, pero todos saben que esto va mal y, sin flujo de caja mínimo, irá cada vez peor.

Los que saben nos cuentan que lo que se recauda va directamente a Lotería, y esa es la diferencia con la gestión anterior, que demoraba esas remesas, que siempre al fin se compensan, para priorizar el pago de premios. Así las chapas bajas se cobraban a las dos dos horas, y los primeros y segundos a la semana.

Ahora sin esa mecánica, propietarios y profesionales llaman durante semanas a Tesorería esperando por el cobro de premios y comisiones que cada vez alcanzan menos, y ese cuadro llevó a que un grupo numeroso este martes haya decidido “parar todo”, obligando a suspender las citas de martes y jueves.

“No nos reciben luego que vinieron esos políticos el otro día, se cortó el diálogo…”, dijo Ramallo este martes. Hablaba del acto que reunió a buena parte del poder bonaerense en la misma tribuna oficial que se mantiene cerrada al público desde hace más de un año por la pandemia, para montar un acto en el que Victoria Tolosa Paz, como cabeza de lista del Frente de Todos en la provincia, declaró que “el turf es muy importante y vamos a trabajar en políticas para que siga creciendo, no como ocurría durante el gobierno anterior, en que nos venían a pedir ayuda diciendo que Vidal quería cerrar el hipódromo…”.

Resulta obvio que la pandemia complicó los tantos, pero no es menos cierto que recaudando bien y no dejando en el Bosque lo suficiente como para pagar premios y un mantenimiento mínimo, no habrá salida posible.

Como triste testimonio de lo que se vive a diario en 44 al fondo, donde los parlantes llaman a “cuidarnos en pandemia y lavarnos frecuentemente las manos” mientras casi no funcionan los baños, desde nuestro rol de simples testigos de la realidad hasta hemos ironizado con los palomares en que se han convertido los pisos superiores de la Pelouse… Llegamos hasta acá y ahora hay que ver como se sale, no corriendo será peor, es cierto, pero no asumiendo la crisis será imposible.