Reservada del Haras Don Florentino, se quedó con el primer paso del proceso selectivo

Los productos ya tienen su primer referente. Cuando aún ha debutado una porción mínima de la generación, Gran Enemiga se dio el lujo de ser la primera en “plantar bandera”, adelantándose a los machos en el Clásico Congreve (L-1000 m), este domingo sobre el césped de San Isidro, tradicional inicio del proceso selectivo para los dos años.

Favorita en las apuestas, la hija de Qué Vida Buena mostró cualidades interesantes tratándose de ejemplares tan jóvenes. Partió limpita y luego se dejó manejar a la perfección por el aprendiz Cristian Velázquez, que pudo contenerla durante la primera mitad del desarrollo mientras Archenlander (Angiolo) salía a marcar el paso.

Salió desde los palos a la parte exterior de la pista la reservada del Haras Don Florentino y cuando asceleró fue imparable. Arrancó con mucha potencia, le descontó terreno al líder y dominó por los 200 metros, desprendiéndose luego con mucha solvencia hasta estirarle 2 cuerpos de diferencia a Inambu Key (Key Deputy), que en el disco logró quitarle por el hocico la posición de escolta a Archenlander, todo al cabo de aceptables 56s60/100.

Preparada por Hugo Pérez, Gran Enemiga le había ganado en su debut y por 5 cuerpos a Belga Rye (Catcher In the Rye), sobre 800 metros, y ahora claramente dio un paso adelante en todos los aspectos.

La invicta es la tercera cría en el país de Elusive Eileen (Elusive Quality), una de las muchas yeguas madres que la cabaña de la familia Grimaldi importó desde los Estados Unidos, en una inversión enorme y que empieza a rendir buenos resultados.

En el futuro de alazana seguramente ya esté enfocado el Clásico Carlos Casares (G3), ahora sobre la arena de Palermo, y luego vendrá el desafío de tratar de ir más allá en la distancia. Pero esa será otra historia…