La carrera más cara del mundo se correrá este sábado en Riyadh, Arabia Saudita; expectativa, buenos caballos y cumplir el viejo sueño

RIYADH, Arabia Saudita (De un enviado especial).- Si la fe mueve montañas, el dinero ayuda muchísimo a concretar sueños. En tren de “frases hechas”, también puede decirse que ese mismo dinero no lo es todo, pues, a veces, si no hay pasión y ambición, muchas de aquellas ilusiones terminan por no concretarse. 

Cuando en 2015 murió el Rey Abdullah, no faltaron quienes temieron que la hípica aquí emprendiera un camino de deterioro, ya que había sido el principal impulsor de un deporte amado desde siempre por los árabes. Sin embargo, la asunción de su hijo Salman, junto con la proyección del Príncipe Mohammad bin Salman como heredero al trono, apostaron por el despegue internacional diagramando la millonaria Saudi Cup que este sábado disfrutará de su primera edición en el renovado y muy bonito King Abdulaziz Racecourse.

Con 20 millones de dólares en premios, la carrera se convirtió en un imán para muchos de los mejores caballos del mundo, ya todos aquí dando las últimas puntadas en la preparación hacia una carrera histórica.

El planeta turf mirá por estas horas hasta esta ciudad algo inóspita y exótica, donde el aire turbio por la arena es moneda corriente; donde el agua sólo se en canillas y botellas y que en los últimos años está teniendo un desarrollo importante, siguiendo los pasos de su vecino Dubai, por ejemplo.

Se flexibilizaron muchas normas, tanto como para los turistas como para los propiso recidentes; por ejemplo, hoy las mujeres manejan y existen cines, cuando hasta hace una década eso era una utopía. Para nosotros puede parecer algo rarísimo, pero no para la cultura saudí.

Ya muchas personalidades del turf se encuentran en la ciudad para ser parte de la fiesta que arrancará este viernes con el campeonato internacional de jinetes y que el sábado “explotará” alto con la serie internacional.

Estarán compitiendo cracks como Maximum Security (New Year’s Day), Midnight Bisou (Midnight Lute) o Benbatl (Dubawi), pero también habrá amplia presencia sudamericana confirmada con los argentinos For the Top (Equal Stripes), Imagen de Roma (Roman Ruler), Holy Day (Stratahm) y Sobre Action (Interaction), la potranca uruguaya Bella Fever (Texas Fever) y el brasileño Ghoul (Put It Back), todos con demanda enorme de esfuero si la idea es trascender.

Por el hipódromo ya supervisan sus caballos Freddy Head o Bob Baffert, y también pueden encontrarse figuras inolvidables como Steve Cauthen, el jockey que guió al fenomenal Affirmed (Exclusive Native) en sus todavía frescas batallas con Alydar (Raise a Native).

La fiesta grande está a la vuelta de la esquina, agregando a la hípica de esta parte del mundo otro evento de peso internacional como desde hace un tiempo ya lo es la Dubai World Cup en Meydan. La expectativa es grande y las ganas de no fallar y de hacer hablar a todos es grande en los organizadores. Para que eso pase no se dejó detalle librado al azar. La hora de la verdad, se acerca.