Crecieron los inscriptos, los países participantes, los ganadores de G1 nominados y, muy fuerte, el apoyo del turf japonés

RIYADH, Arabia Saudita (Especial para Turf Diario).- Pocos años pasaron desde ese 2020 en el que el turf local lanzó al mundo una carrera que rompió todos los moldes como la Saudi Cup, cuyos 20.000.000 de dólares en premios son la bolsa más alta jamás pagada en cualquier país.

Sin embargo, mucha agua corrió bajo el puente en el tan corto desarrollo que se lleva de la serie, sobresaliendo el hecho que desde 2022 la prueba tuvo categoría de G1 internacional y 5 de las competencias que la acompañan en el mitín llegaron a nivel de G3, en cambios que resultaron sustanciales.

En ese ir creciendo hoy se pueden observar números reveladores. Por ejemplo, en 2020 los entries para el festival fueron 964, llegando a 983 al año siguiente, volando hasta los 1447 en 2022 y bajando apenas a 1409 para la edición que se resolverá el sábado próximo. De aquellos números, el alza en las nominaciones de “caballos locales” fue impresionante, a la par del aumento en el número de reuniones y de carreras que se tuvo en el último calendario.

Para aquella Saudi Cup inaugural, fueron 263 los ejemplares con base aquí que se inscribieron, con la cifra trepando a 563, 737 y 832 en los otros 3 años. Si de SPC internacionales se habla, el proceso fue bastante más volátil, arrancando por 701, bajando a 420 en 2021 (plena pandemia…), subiendo hasta 710 en 2022 y con 577 para la actual versión.

En el tema de países participantes, fueron 16 originalmente, para luego ir ascendiendo a 19, 22 y 23 esta vez. Los ganadores de G1 que se postularon fueron 49, luego 31, más tarde 71 y ahora 66…

Y otro ítem que se ofrece para una comparación es la cantidad de caballos que fueron inscriptos desde los Estados Unidos y Japón, con este último país apostando enormemente al mitín de la Saudi Cup, obviamente, entonado por lo que sucedió hace 12 meses, cuando se llevaron 4 de las pruebas.

Estados Unidos nominó 103 nombres para el primer año, luego 54, más tarde 150 y ahora 114, mientras que Japón arrancó con 61, luego bajó a 30, creció a 90 y dio otro salto en 2023, con 104.