El jockey resultó fundamental en la victoria de Diosa Pampeana en el Clásico España (L) de Palermo

La ventaja de tenerlo a Pablo Falero como jockey no tiene fecha de vencimiento. La cuestión es así desde que llegó desde su Maroñas querido y se mantuvo inalterable por décadas. Es fácil darse cuenta cuando el irrepetible uruguayo gana una linda carrera: en esta etapa final de su carrera, que en el corto plazo lo tendrá definitivamente abajo de los caballos, cuando disfruta, festeja.

La regla se cumplió con Diosa Pampeana (Mutakddim y Diosa Gaucha, por Southern Halo), a la que en gran faena el jockey guió al primer y merecido triunfo importante de su campaña en el Clásico España (L-1000 m, arena), la mejor carrera del último lunes en la arena del Hipódromo Argentino de Palermo.

En la cuadra final Falero dio vuelta la historia con Diosa Pampeana, aprovechando al máximo la lucha que adelante sostuvieron Smeraldina (Sidney’s Candy) y la gran favorita Queen Liz (Lizard Island), que pareció venir “montando” en todo momento, pero no arrancó cuando José da Silva le pidió el esfuerzo final.

Falero aceleró por dentro con la alazana preparada por Omar Labanca y las pasó de largo en el cierre, sacando el pescuezo de ventaja sobre Smeraldina, con Quee Liz a la cabeza en tercero, todo tras 55s55/100.

Cría de La Quebrada y defensora del Stud Moffly, Diosa Pampeana festejó por fin en los clásicos. Gran parte de “la culpa” fue de Falero.