El cuidador desanda el camino y el trabajo que debió realizar con su equipo para regresar a la acción al ganador del Jockey Club de 2017

Toda carrera es una historia diferente, y la máxima corre para cualquier caballo y para cualquier entrenador. Sin embargo, algunas son especiales, a veces por su peso específico y en otros casos por circunstancias particulares que aparecen por el camino. El Clásico Progreso (G3) del sábado en el Hipódromo de San Isidro tendrá el atractivo del regreso a las pistas argentinas del bueno de Village King, titular en el mismo césped del norte del Gran Premio Jockey Club (G1) de 2017 y que luego tuvo un periplo positivo por los Estados Unidos, donde llegó a ganar el Red Smith Stakes (L), en la arena de Aqueduct, en New York.

Para Carlos D. Etchechoury, el entrenador antes y ahora del hijo de Campanologist, la vuelta del zaino es uno de esos desafíos distinto, lindos y difíciles a la vez, y que asume con la responsabilidad de siempre, pero con ese sabor al que se hacía mención al comienzo. “La verdad que el caballo está bárbaro, llega 10 puntos y mi único miedo es la reprise, porque soy de respetar mucho las ausencias largas”, cuenta Dany, en charla con Turf Diario, mientras hace un pequeño alto en sus tareas matinales en la cancha y el stud.

Luego, suma: “Nos costó un poquito al principio acomodarlo, porque viajó después de una pequeña operación en sus nudos, pero una vez que se acomodó empezamos a trabajar. La pandemia nos cortó el envión, porque en marzo lo teníamos casi listo, entonces nos limitamos en todo este tiempo a mantenerlo sano y contento. Después no teníamos una carrera en el calendario a la que apuntar hasta que arrancó San Isidro y apareció el Progreso. La idea por ahí era buscar 2000 metros, pero no había y si el plan es apuntar al Pellegrini, había que correr esta”.

Village King, bien vale la pena refrescar la memoria, ganó el Ensayo en 2017, y luego superó a The Great Glory (Harlan’s Holiday) en el Gran Premio Jockey Club. Su despedida del país llegaría con un tercer lugar en el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1), detrás del campeón Puerto Escondido (Hurricane Cat) y de Don Inc (Include). Ya en los Estados Unidos, y al cuidado de Todd Pletcher, compitió en 8 oportunidades, alcanzando el triunfo mencionado y siendo además tercero en el Pan American Stakes (G2) y cuarto en el Harlan’s Holiday Stakes (G3).

Se lo consulta al entrenador sobre qué caballo se encontró en la vuelta, y explica: “En su nivel, parecido al que se fue. Me dio bastante trabajo en las mañanas, en el vareo; siempre fue manso, fácil de llevar, pero volvió apurado, duro de boca, con otro carácter, con temperamento. No nos fue fácil acomodarlo otra vez a nuestra forma de trabajar. La verdad que en un momento no lo podía varear, pero Gonzalo Bellocq me dio una mano enorme y tuvo mucho mérito en que Village King volviera a ser el caballo dócil de siempre. Su trabajo fue impresionante y fundamental”. En esta vuelta, el zaino no llevará en sus riendas a Bellocq, con el que ganó el Jockey Club, ya que la responsabilidad recaerá en el nuevo jinete oficial del Haras El Angel de Venecia: Brian Enrique.

Dice Dany que nunca antes tuvo el desafío de cuidar un caballo que regresó al país tras competir en los Estados Unidos, y que espera verlo tener un muy buen rendimiento en el Progreso del sábado en San Isidro, con ese único punto de la larga inactividad como preocupación. Ya que Village King regrese, es un triunfo para todo su equipo.