Este martes se habilitaría oficialmente la competencia para el Hipódromo de Palermo; hay varias fechas en danza para el regreso efectivo

Lo que tanto deseaba y necesita el turf está a punto de cristalizarse. Desde mañana el Hipódromo Argentino de Palermo estaría habilitado para hacer carreras, después de la ampliación de actividades que decretó el viernes último el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con Horacio Rodríguez Larreta a la cabeza.

Si bien en un principio se generaron muchas dudas ante la mención en conferencia de prensa por parte de Diego Santilli, vice jefe de gobierno, de que la habilitación iba a ser sólo para entrenamientos, los ánimos se calmaron cuando José Luis Giusti, Ministro de Desarrollo, confirmó que el decreto incluía la competencia, como originalmente se planteó y se pensó. Esa apreciación fue luego confirmada por la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires a directivos del Hipódromo Argentino. 

Teniendo un lunes feriado por delante, todo podrá empezar a tomar cuerpo sólo el martes, con lo que se reducen las posibilidades de tener carreras el próximo fin de semana, aunque algunos dirigentes porteños guardan una mínima esperanza de poder concretarlo.

Lo más probable es que el circo de Avenida de Libertador y Dorrego vuelva a abrir sus puertas desde la otra semana. En esos tiempos hay otro detalle: el centro envió dos protocolos que esperan aprobación. Uno de ellos sin público y el restante contemplando una pequeña cantidad de público presente y la permanencia de un máximo de propietarios.

El martes en Palermo se reunirá la comisión de carreras para rediagramar la programación y así poder publicarla de inmediato. Por el momento, no habría tampoco restricciones para la actuación de ejemplares radicados en cualquier hipódromo de la provincia o del país, circunstancia que pasará más por la posibilidad de cada uno en particular y más referida a ciertos “bloqueos” tierra adentro y que hablan de permisos para salir y cuarentenas al regresar.

También ya se baraja la fecha del 5 de septiembre para que se resuelva la versión 2020 de las Carreras de las Estrellas, que, dicho sea de paso, podrían dividirse en otros turnos al margen de los clásicos tradicionales ante la exponencial cifra de inscriptos que se esperan. En la Fundación Equina Argentina manejan esa posibilidad y las pruebas alternativas tendrían un premio millonario.

Si bien nada hay aún sobre lo que pasará con los hipódromos de San Isidro y La Plata, ante la negativa por parte del Gobierno provincial de proponer mayores aperturas ante el brote de Covid-19, también se trazó un panorama hacia la Triple Corona en reuniones días pasados.

Para fin de septiembre serían las Pollas, con el Jockey Club corriéndose 21 días más tarde y el Nacional con 21 días más de diferencia, casi con un formato como el que se utiliza en los Estados Unidos. La razón estaría apoyada en la negativa que San Isidro habría acercado en aquellos encuentros de mover de fecha el Pellegrini, lo que obligaría a amontonar carreras. Si se corrió 5 meses el Kentucky Derby, nuestra prueba máxima tranquilamente puede posponerse para evitar una “carnicería”.

Otro dato: los clásicos alternativos del proceso selectivo (Casey, Cané, Old Man, etc.) sería anulados en 2020, aunque se defenderían todos los G1 selectivos que quedaron atrás ante la suspensión.

En unas horas estará todo bastante más definido pero, por fin, después de una espera larguísima, la hípica argentina tiene un horizonte.