Caballo del Año en 2020, cuando ganó el Longines Latinoamericano (G1), el hijo de Equal Stripes está nuevamente en el entrenamiento tras mostrar problemas de fertilidad y líbido en el haras

Por Simón Mitagstein

Que un caballo de carrera vuelva a correr tras ser retirado no es algo que haya pasado nunca. Aunque sí es mucho más difícil encontrar el caso de un campeón que haya regresado a las competencias después de pasar dos temporadas como padrillo.

Con sus 6 años, el notable Tetaze, Caballo del Año 2020 en Argentina, año en el que tocó el cielo con las manos quedándose con el Gran Premio Latinoamericano Longines (G1) sobre el césped del HIpódromo de San Isidro, justo antes del corte por la pandemia, es el protagonista de la historia, y va por la hazaña.

El hijo de Equal Stripes se despidió el 1 de mayo de 2021 ganando el Gran Premio República Argentina (G1) de Palermo, dejando atrás a los campeones Strategos (Zensationa) y Zillion Stars (Cityscape), y a los G1 Emotion Orpen (Orpen) y Australis Cheeky (Interaction), cuando ya sus problemas respiratorios se habían empezado a profundizar.

Tras un coqueteo con varios haras tope en las estadísticas, finalmente Daniel Mautone compró la totalidad de su propiedad y se jugó a desarrollarlo en la reproducción desde el Haras La Mission Robles, donde estuvo hasta hace algunas semanas, cuando retornó a su viejo box en la caballeriza de Roberto Pellegatta y Juan Saldivia en la villa hípica porteña.

“Hace unos días que tengo a Tetaze de vuelta en el stud. Es la primera vez que me pasa de que a un caballo que deja el entrenamiento para ser padrillo, regresa para retomar el entrenamiento”, cuenta Pelle, entre sorprendido y entusiasmado por el desafío.

“El caballo presentó problemas de preñez, nunca se apadrilló, y no muestra interés cuando se le presentan las yeguas que se le asignaron; se lo nota desganado, sin líbido. Solo sirvió unas pocas este año, y, como la temporada ya está muy avanzada, se decidió volverlo al entrenamiento y esperar a 2023 para volver a hacer el intento de que mejoren sus números en el haras. Con Tetaze se hizo todo para que pudiera cumplir con su nueva función. Incluso se le hicieron exámenes que se enviaron a Estados Unidos, pero los resultados no fueron buenos acerca de su capacidad reproductiva, y eso fue decisivo al momento de jugársela por esta nueva aventura”, explica el preparador sobre las razones que detonaron su regreso.

¿Cómo está el crack? Qué mejor que el propio Pellegatta para dar un pantallazo al respecto: “El caballo llegó en óptimas condiciones, no muy diferente a como se fue, te diría que hasta le faltan algunos kilos. Pero está sano y se lo ve feliz otra vez en la cancha. Por ahora lo tenemos trotando y no mucho más, después veremos cómo sigue todo”.

Al ser consultado sobre los pasos a seguir, explica: “Si todo va bien, en unos dos meses vamos a definir si vuelve a correr. Pero no nos vamos a apurar, me lo tiene que mostrar en la cancha. Pero siempre la idea, en principio, es que el año próximo vuelva a la reproducción. Es un caballo que recién tiene 6 años, nacido en octubre. Había mucho interés cuando se lo retiró, pero las cosas no salieron como se esperaba”.

Según el Stud Book Argentino, Tetaze sirvió 38 yeguas durante 2021 en La Mission Robles, y a la fecha se han registrado 16 nacimientos. También ganador de los clásicos Eduardo Casey (G2) y Otoño (G2), y segundo en el Nacional (G1) y en el Martínez de Hoz (G1), el crack ensaya un inesperado regreso a las pistas, con el Campeonato Palermo de Oro como gran objetivo inicial. Será el propio caballo el que de las señales si volver a correr puede ser posible. Pero, imposible no ilusionarse…