Al cuidado de Angel Bonetto, como Lenovo o Springdom, el hijo de Le Blues ganó por 11 cuerpos la carrera de velocidad para productos de las Estrellas

La fábrica de velocistas de Angel Natividad Bonetto tiene otro diamante en bruto. Como antes fueron los campeones Lenovo (Roman Ruler) y Springdom (Sebi Halo), ahora es Labrado el que ilusiona a todos con convertirse en otro velocistas sensacional, quizás el futuro Luthier Blues, con el que tiene el “placer” de compartir a Le Blues, padre de ambos.

Ajustado vencedor en la recta porteña hace menos de un mes, el potrillo estuvo impresionante para ganar ahora por inusuales 11 cuerpos el Clásico Estrellas Junior Sprint (G3-1000 m, arena), dejando en otra dimensión a sus rivales, entre los que, como se anunció, no estuvo la potranca Bomb Juliette (Hit It a Bomb).

Labrado ganó a lo Luthier Blues, acompañando al puntero Take That (Qué Vida Buena) hasta los 400 metros, donde encendió los motores para empezar a desprenderse con mucha facilidad, arribando a la meta con Wilson Moreyra, su jockey, sujetando, y con los mencionados 11 largos de ventaja sobre el líder, cuya primera muestra en los máximos -venía invicto en San Francisco, Córdoba- fue por demás alentadora.

A la cabeza, Le Cornette (Emmanuel completó la trifecta, con Marshallico (Master of Hounds), Votemos (Manipulator) y Que Ha Pasao (Qué Vida Buena) completando el marcador a medio cuerpo, pescuezo y 1 1/2 cuerpo, respectivamente, todo tras 55s31/100.

Criado por el Haras El Paraíso, Labrado tiene por madre a Sabrina Land, una Sebi Halo sin campaña y que hasta ahora había dado un par de vencedores condicionales, y su pedigree es el mismo de ese excelente 2 años que fue Grafitti (Gold Spring) y de Estratégico (Excel), que en los ’80 lució seguido en los handicaps y clásicos de la velocidad.

Invicto en 2, Labrado es el “nuevo Luthier Blues”, con todo el futuro por delante para lucirse seguido en la recta, la especialidad de la casa para don Bonetto…