Corriendo por primera vez en el Bosque, y tras luchar con Keira, la hija de Fortify se quedó con el Clásico Luis Monteverde (L)

LA PLATA.- No le fue sencillo a la favorita Laima defender esa condición en el Clásico Luis Monteverde (L-1400 m, arena), la prueba principal de la entretenida jornada de martes en el Bosque. Pero apelando a su calidad, a su juventud y a su buen momento, sacó adelante la historia con solidez, dándole más razones a su gente como para soñar con un gran 2024.

Previa ganadora del Clásico Carlos Tomkinson (G2), sobre la milla de Palermo, la hija de Fortify bajaba en la distancia y se encontró con una adversaria atrevida como la veloz Keira (Lenovo), con la que vino corriendo adelante en lucha bajo parciales de 24s2/100 y 47s1/100.

Ya en la recta final poco a poco fue haciéndose única dominadora para cerrar separándose y sacarle 2 cuerpos a la propia Keira, que por ventaja mínima logró controlar el avance de refresco de Winning Wind (Endorsement), todas de 3 años. 

En meritorios 1m23s9/100 Laima superó un desafío que tenía sus bemoles, pues, además, jamás había corrido en el sur, un trazado que no suele ser el más fácil para adaptarse. Presentada por MIguel Gómez para Guillermo Frenkel Santillán, la defensora de la caballeriza Victoria contó con la conducción de Francisco Leandro, siempre fundamental con su mano diferente.

De la cría del Haras Vacación, Laima tiene por madre a Lithuania (Roman Ruler), ganadora a los 2 años y ni más ni menos que la propia hermana del notable Le Blues -de enorme éxito en la cabaña- y materna de la G3 Liriope (Honour and Glory) y de la campeona Balada Sale (Not for Sale), luego gran reproductora en Japón, donde dio a Satono Flag (Deep Impact), el padrillo que esta temporada llegó a la cabaña de Pablo y Damasia Zavaleta para ser padrillo.