Tras el notable triunfo de la argentina en el Modesty Stakes (G3), las opciones son el Mint Julep Stakes (G3) o el New York Stakes (G2), antes del objetivo grande del Beverly D. Stakes (G1)

Por Diego H. Mitagstein

Muchas veces, en materia de caballos y de carreras, las expectativas no se ven recompensadas en los resultados; ilusiones grandes no terminan concretándose y pasan a ser un simple recuerdo. Para Ignacio Correas (h.) los sueños grandes que le generó Didia desde el día en que la recibió en su caballeriza de Keeneland, poco a poco, se van cumpliendo.

La campeona argentina lleva 4 victorias en igual número de salidas en los Estados Unidos, y el sábado último bajo las célebres torres gemelas de Churchill Downs salió airosa de su primer encontronazo en el primer nivel allí, quedándose con el Modesty Stakes (G3), una prueba que Nacho ya había ganado con otra de las campeonas nuestras, Dona Bruja (Storm Embrujado), en su versión de 2017.

Con la chaquetilla del Merriebelle Stable, la misma que lució otra crack nacional como Blue Prize, y una conducción perfecta por parte del francés Vincent Cheminaud, la hija de Orpen criada por el Haras La Manija hizo todo bien para imponerse por 1 1/2 cuerpo y desatar el festejo de su gente.

“Estamos muy contentos por un gran fin de semana. Ganó una carrera en la que se enfrentó a yeguas de G1 y me dejó contento. Hizo lo que esperábamos, pero por ahí un poco más fácil de lo pensado. Dominó por ese 1 1/2 cuerpo que es un poco mentiroso, porque fue muy clara. No deja de sorprendernos, mucho más este año; en 2022 esperábamos esos resultados, pero ahora está corriendo mejor, con más solvencia, madura. Ya era una yegua excepcional en Argentina y por suerte pudo trasladar lo que hacía allá a las pistas de acá”, cuenta Correas en charla con Turf Diario TV.

Sobre el desarrollo, el preparador explicó: “No soy un fanático de correr por dentro, porque cuando llegás a la recta te quedás sin lugar y perdiste. Sí le dije a Vincent que la pusiera detrás de 2 ó 3 caballos, y lo pudo hacer muy bien. Corrió por dentro, pero como venía con mucha yegua pudo salir fácil. Siempre prefiero venir por fuera, sobre todo en el césped”.

En la Argentina Didia corría adelante, pero en los Estados Unidos se acomodó a moverse a la expectativa, y sobre ese tema explica el argentino: “Ella es una gran yegua y tenés el material, pero después tenés que tratar de adaptarlo a lo que hace falta en los Estados Unidos, donde es muy complicado ganar de punta a punta, muy duro; si te abusás, quizás podés arruinar un gran caballo, porque donde pierde dos o tres veces se achica. Tampoco hay que venir tan lejos, pero es importante venir en tu paso y aprovechar la atropellada. A ella le enseñamos a tratar de correr 400 metros con fuerza y lo asumió de manera espectacular. No podés pelear la velocidad con velocidad, hay que intentar de no hacer tanto desgaste.

“La primera carrera que ganó salió todo mal menos el final; había un compromiso de ponerla por lo menos a venir atrás de algún caballo, aún a riesgo de perder. Vino peleando porque corrieron despacio, pero después quedó quinta y ganó de atropellada, y en su segunda carrera fue parecido. Pero este año le cambiamos algo, porque la galopo el día de la carrera y eso la relaja; antes sólo la caminaba y llegaba con todo el tuco; galopa y trota una milla, una milla y media y se pone mucho más tranquila para correr. Todos los días cuando sale del stud la trotamos hasta que suelta el freno y se relaja; nunca galopa cuando agarra el freno. Lo aprendió y funciona. Hizo tiempo récord para el Modesty, señal de que todo va funcionando”, suma a la charla Correas.

A futuro, las opciones son dos antes del objetivo primario del Beverly D. Stakes (G1) en Colonial Downs. “No tenemos tantas opciones: el 4 de junio tiene el Mint Julep (G3-1700 m) en Churchill Downs, y la otra el 9 de junio el New York Stakes (G2-2000 m) en Belmont Park, el mismo día del Just a Game (G1). No vamos a correr un listado con ella ahora, asi que vamos a ir para arriba o a seguir donde estamos. La carrera de Churchill es en casa, pero esos 5 días más te ayudan, y de todas formas me queda con buen margen al Beverly D., que es 1900 metros. Corra una o corra otra no le vamos a cambiar demasiado”.

Ignacio Correas (h.) va quemando las etapas con resultados positivos en la campaña de Didia, y se ilusiona con que lo mejor todavía esté por llegar. Sabe que tiene una campeona en sus manos, lo sostiene desde el día uno. La yegua le viene dando la razón…