El invicto, ganador del Gran Premio Joaquín S. de Anchorena (G1) en batiendo el récord de Ritón, ya varea a las órdenes de Carlos Daniel Etchechoury en el Campo 2 de San Isidro

Movida importante y con sueños gigantes la que acaba de realizar el Stud Las Monjitas, la exitosa divisa de Camilo Bautista. Según confirmó Tomás Fernández Llanos, manager de los colores azul y naranja, acaban de cerrar la compra del invicto y récord-horse Satu, que ya varea a las órdenes de Carlos D. Etchechoury en el Campo 2 del Hipódromo de San Isidro, con objetivos fuertes por delante.

“Se dio la posibilidad, lo analizamos y nos jugamos. Hablamos con Nicolás Martín Ferro y con todos quienes rodeaban al caballo y no podemos más que estar felices y entusiasmados con este pase. Ahora analizaremos qué camino tomar, aunque el objetivo que tenemos es correr el Latinoamericano de San Isidro en octubre, al que también apuntamos con Natan (Señor Candy)”, comentó, visiblemente entusiasmado, Tomás.

Según pudo saber Turf Diario, después de algunos intentos por negociar a Satu para el exterior, el Stud Parque Patricios había cerrado un acuerdo con la caballeriza Libertadores de América para hacerse del potrillo, dicho sea de paso, uno de los candidatos al título de Campeón Millero de 2022. Allí intervino Las Monjitas, y cerro la transacción.

Criado por el Haras Abolengo e hijo de Catcher In the Rye y Sa Talaia (Equal Stripes), Satú ganó en gran forma 2 condicionales antes de “volar” en el Gran Premio Joaquín S. de Anchorena (G1) de diciembre, cuando venció por medio cuerpo a Santo Dios (Easing Along) -ya en los Estados Unidos…- en 1m30s90/100, mejorando la histórica marca del crack francés Ritón (Un Desperado), de 1m31s clavados.

“La idea final con Satu es viajar a competir a los Estados Unidos, donde ya tenemos con Paulo Lobo a la yegua Madrileña (Orpen) y donde llegarán en breve 3 productos que adquirimos en Keeneland y que se están preparando en Ocala”, suma Fernández Llanos a la charla.

Hacía tiempo no se producía un “pase” interno tan importante en nuestro país, que hizo recordar aquellos que se dieron  mediados de los ’90 y que protagonizó Gilberto Montagna adquiriendo a Berliner (Ringaro) -que le dio la Polla- y al inolvidable Gentlemen (Robin des Bois).