Saltando de la milla a los 2000 metros, el hijo de Into Mischief se impuso de punta a punta y por varios cuerpos sobre Ushba Tesoro y Senor Buscador

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Dubai, Emiratos Árabes Unidos)

DUBAI, Emiratos Arabes Unidos (Especial para Turf Diario).- Cuando el entrenador Bhupat Seemar avisó que iba a reservar a Laurel River para correr la Dubai World Cup (G1-2000 m, arena, 12.000.000 de bolsa) en lugar de la Godolphin Mile (G2), no fueron pocos los que se asombraron.

No sólo porque la misión pintaba mucho más difícil, sino porque ante la forma en que había vencido en el Burj Nahaar  (G3) del Super Sábado, sobre la milla de arena, parecía tener a su disposición la prueba de la media distancia.

Pero, tras observar su fantástica demostración de este sábado, no sólo el preparador tenía razón con su jugada osada, sino que el hijo de Into Mischief se abrió un camino diferente y mucho más importante e interesante de aquí para adelante.

El caballo de Juddmonte Farm fue la figura indiscutida de otra tarde/noche maravillosa de carreras en Meydan, con el hipódromo repleto, un ambiente de fiesta permanente y el entusiasmo siempre vigente, el cóctel que hace al mitín de la Dubai World Cup el espectáculo hípico más impactante del planeta, el mejor show de todos.

Después de la gran actuación del argentino Auto Bahn (Asiatic Boy), quedando segundo del japonés Forever Young (Real Steel) en el UAE Derby (G2), y del fiasco que resultaron las presentaciones de LIberty Island (Duramente) y de Auguste Rodin (Deep Impact) en el Dubai Sheema Classic (G1), sobre todo este último, Laurel River completó un doblete inolvidable para Seemar y también para el jockey irlandés Tadgh O’Shea, pues un rato antes se había llevado la copa del Dubai Golden Shaheen (G1) con el veterano Tuz (Oxbow).

El zaino inició su campaña en los Estados Unidos bajo la preparación de Bob Baffert, donde tuvo un andar irregular en materia de salud, concluyendo ese período ganando en Del Mar el Pat O’Brien Stakes (G2). En su mejor momento todo se complicó, pasando un año y medio sin ver acción.

Ya de nuevo en la cancha, y transferido a Seemar, Laurel River reprisó con un amargo séptimo lugar en el Al Shindaga Sprint (G2), sobre 1200 metros, para luego trazar el camino conocido, con la victoria en el Burj Nahaar y ahora su consagración.

O’Shea sabía que podía tener oposición corriendo al frente, y por eso movió temprano a su caballo desde la segunda gatera más abierta para venir al frente con Defunded (Dialed In). Su espectacular labor empezó a tomar más altura en el codo, cuando empezó a distanciarse y ya al pisar el derecho con una cuadra de ventaja ya su triunfo era un hecho.

Atropellaron los favoritos Ushba Tesoro (Orfevre) y Senor Buscador (Mineshaft), pero terminaron a 8 1/2 largos de Laurel River, en ese orden y separados por el pescuezo, en otra muestra de la paridad entre ambos. El tiempo del ganador fue de 2m2s31/100.

“Aún estoy asimilando lo que pasó. Creo que tardaré 1 ó 2 días. Es absolutamente increíble.  Tiene tanto ritmo natural. Sale por debajo de las puertas y por eso lo corrimos sobre 1200 metros en el Al Shindagha. Tadhg pudo conseguir algunas fracciones fáciles y luego vi que Defunded venía por afuera, pero siguió avanzando. Esperaba que todos los rivales aparecieran luego, pero siguió como si nada.

“Era un niño cuando veía estos colores ganar algunas de las carreras más importantes del mundo. Lo que el Príncipe Khalid Abdullah hizo por las carreras es increíble, no podía creer que iba a entrenar al caballo para esa caballeriza cuando me lo trajeron. Y ahora ganar una de las grandes carreras del mundo para ellos es increíble”.