La hija de Into Mischief que costó US$ 1.150.000 en remate superó con claridad a la campeona Just F Y I en la arena de Keeneland

LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- Mandy Pope y su Whisper Hill Farm sumaron una nueva foto de G1 este viernes en la apertura del mitín de primavera en Keeneland, con la potranca Leslie’s Rose venciendo en el Central Bank Ashland Stakes (G1-1700 m, arena US$ 600.000 de bolsa), la primera prueba de máxima escala para las 3 años de la temporada y preparatoria hacia el ya inminente Kentucky Oaks.

Primera en sus dos muestras iniciales y luego tercera en el Davona Dale Stakes (G2) de Gulfstream Park, la hija de Into Mischief mostró madurez para liquidar con bastante facilidad a un grupo de rivales calificado y que incluía al 1-2-3 en el Breeders’ Cup Juvenile Fillies (G1) de 2023: la campeona Just F Y I (Justify), Jody’s Pride (American Pharoan) y Candied (Candy Ride), que ahora terminaron segunda, cuarta y séptima, respectivamente.

A cargo de Todd Pletcher, Leslie’s Rose empieza a pagar con grandes noticias el 1.1.50.0000 dólares que costó cuando la criadora la adquirió aquí mismo en las ventas de yearling de 2022, en una de sus tantas millonarias inversiones a lo largo de los años.

Con Irad Ortíz Jr. en sus riendas, la potranca vino corriendo relajada a la expectativa mientras Halina’s Forte (Mitole) marcaba el paso presionad fuerte por Impel (Quality Road). Al llegar el derecho fue esta última la que quedó al frente, pero Leslie’s Rose dejó los palos, cargó por el centro de la pista y rápidamente se ubicó al frente, escapando rumbo al disco para cruzarlo con 3 cuerpos de ventaja sobre Just F Y I, mientras al anca quedaba tercera Impel, cediendo su invicto en su debut jerárquico, todo tras 1m43s85/100.

En Wildwood Rose (Galileo), esta una hermana materna del G1 Materiality (Afleet Alex) y de la G2 My Miss Sophia (Unbridled’s Song) -que luego produjo al G1 Annapolis (War Front)-, Leslie’s Rose dejó buenas sensaciones en su entrenador: “Después del Davona Dale no pedimos confianza en ella. No tuvo un buen desarrollo y la experiencia le sirvió para educarse un poco más. Siguió bien, jugamos el juego y salió bien”, resumió Pletcher.

Por su parte, Ortíz Jr. contó: “Largó bien y como tenía un par de rivales rápidas por dentro, nos quedamos allí. En los 400 tuve espacio para salir y estaba lista. Siguió galopando fuerte hasta la meta y quedé muy contento con su actuación”.