La yegua del Stud-Haras El Angel de Venecia fue un festival de suficiencia en el Clásico Ricardo, Ezequiel y Ezequiel M. Fernández Guerrico (G2), sobre la milla de césped de San Isidro

Linda Isabelle ya dejó de ser na agradable revelación para convertirse en una realidad evidente, en una yegua con un porvenir de lo más interesante. Con sus jóvenes tres años volvió este sábado al césped del Hipódromo de San Isidro para ser contundente en una carrera siempre difícil como el Clásico Ricardo, Ezequiel y Ezequiel M. Fernández Guerrico (G2-1600 m), afirmándose en la élite de la media distancia y ratificando todo lo muy buen que había mostrado hace algunas semanas en el Clásico Miguel Angel y Tomás Juárez Celman (G2), aunque aquella vez, sobre la grama porteña.

Es llamativa su calidad, su forma de hacerlas cosas perfectas. Una largada estupenda, un cambio de mano imperceptible al pisar el derecho y un remate al que le sobró contundencia fueron la pierna sobre la que se cimentó este nuevo triunfo en su campaña, pareciéndose más a una veterana con todo aprendido que a una potranca que sigue en pleno desarrollo, que transita con triunfos importantes una etapa en la que sigue aprendiendo.

Tiene otros dos pilares que esta realidad notable. Por un lado, a Carlos D. Etchechoury en la preparación un especialista si de forjar yeguas destacadas se trata, cuyo trabajo en las mañanas se refleja claramente por las tardes. Por el otro, al jockey Brian Enrique, monta oficial del Stud-Haras El Angel de Venecia, los colores que la zaina porta en cada una de sus salidas, cada vez más tranquilo, sacando provecho del conocimiento de los ejemplares que monta.

La hija de Cityscape y Harlan’s Fantástica (Harlan’s Holiday) vino siempre cerca y por los palos, dejando que Asian Princess (Asiatic Boy) se moviera adelante, hasta cuando quiso… El momento de la “invasión” llegó al pisar la recta, cuando con una agilidad notable alcanzó y dominó en cuatro saltos, afirmándose de allí en adelante y liquidando con su contundencia cualquier esbozo de atropellada. La que más descontó fue Lace and Pearls (Le Blues), que terminaría como escolta a 2 1/2 cuerpos de la ganadora y dejando tercera por el pescuezo a Asian Princess, en un 1-2-3 para las 3 años ante las mayores.

En el otro extremo, Bamb Harlan (Harlan’s Holiday) tuvo una reprise que lejos estuvo de satisfacer, y su décimo puesto la dejó más cerca de emprender el camino a la reproducción que de seguir en el stud. Y tampoco rindió lo esperado Kollen (Orpen), enemiga en los boletos y que cerró la marcha en una performance que dejó caras largas, pues venía de hace todo más que bien en las condicionales.