La hija de Cityscape sube a los 1800 metros en el sábado del Hipódromo de San Isidro; en el Clásico Olavarría (G3) La Rubia Blue va por su primera victoria de grado

Por Diego H. Mitagstein

El contraste es absoluto entre las reuniones de la semana y las que el Hipódromo de San Isidro prepara para los fines de semana. De las CA imposibles de mirar se salta a la calidad plena; son elecciones, aunque quizás un mix sería bastante más conveniente como para que unas fechas no generen otro entusiasmo que el de los boletos, y que en otras den ganas de mirar varias veces cada una de las carreras que se corren.

Con la muy mala noticia de la baja de premios inminente en el norte, un poquito “apurada” a un día de haberse decretado las nuevas restricciones y con recaudaciones que superaron cualquier expectativa en los últimos meses, la propuesta de este sábado tendrá a las yeguas como grandes protagonistas en dos divisiones muy competitivas como el medio fondo y la velocidad.

Por un lado se correrá sobre 1800 metros el Clásico Paseana y un rato antes, como aperitivo, se disputará el Clásico Olavarría, en el kilómetro, siempre sobre el césped. Al respecto, el viernes ya se decidió pasar muchas de las carreras condicionales a la arena, incluyendo las que involucran 2 años, en una decisión, como mínimo, discutible. La cancha principal no debe “cuidarse”, debe “mantenerse”. 

Gran cantidad de productos están enfrentando los clásicos en el césped sin competir en el césped, y eso es una ventaja gigante; son categorías que necesitan sumar experiencia en la superficie donde apuntan a desarrollar su proceso selectivo, y negarles esa oportunidad es hacerlos llegar a los turnos importantes jugando al gallito ciego. Algunos podrán no sentir la diferencia, pero muchos sí. Y que quede claro que el traslado de pista cuando las condiciones son malas es algo favorable, aunque debe empezar a utilizarse con criterio.

Propietarios y profesionales deberían imponer este criterio para responder a las muchas críticas que se escuchan entre bambalinas en las mañanas y las tardes al respecto de lo que sucede con los 2 años -lo oídos de la prensa las reciben varias veces por día…-, pero que, vaya a saber uno porqué, los mismos que las emiten no se animan a llevarlas a los ámbitos donde se resuelve. Cobrar de las comisiones de todos es fácil, representar a los que corresponde, parece que no.

Volviendo a los clásicos, en el Paseana la figura de Linda Isabelle es sobresaliente. Invicta, ha superado hasta aquí cada nuevo desafío con una gestión mejor que la anterior, y aquí se aguarda verla continuar ese camino de evolución permanente. Tras dos victorias condicionales dio el salto a las grandes ligas ganando en un tiempazo sobre el césped de Palermo el Clásico Miguel Angel y Tomás Juárez Celman (G2), para luego ratificar todo en el Fernández Guerrico (G2). Salta ahora de la milla a los 1800 metros, pero por características y genéticas la hija de Cityscape no debería tener problemas al respecto.

Son varias las que quieren cortar su seguidilla, entre ellas, Siempre En Mi Mente (Equal Stripes), segunda en la Polla de Potrancas (G1) y tercera en el Selección (G1) de la temporada anterior y que acaba de reprisar segunda en una común. Sin la inactividad de por medio, sería lógico volver a verla en el máximo de su potencial.

Venía en racha Schilleriana (Roman Ruler), agrandándose en La Plata al vencer en el Especial Jockey Club del Paraguay y en el Clásico Los Criadores (G2), pero encontró un límite en el Apertura (G2) de Palermo, donde fue quinta de la G1 Fanciful (Heliostatic).

Joy Velika (Fortify) jugará sus cartas de atropellada y las ascendentes Sevilla Halo (Sebi Halo) y A Media Luz (Exchange Rate) van por más. Gamble Rules (Roman Ruler) mejoro mucho en la más cercana, aunque aquí será otro baile, y Mumy Beach (Treasure Beach) aspira a levantar cabeza y a recordar su gran actuación que le permitió llevarse el Selección hace unos pocos meses.

Entretenido también luce el Clásico Olavarría, donde La Rubia Blue (Le Blues) tratará de seguir ascendiendo en la categoría, apoyada en su reciente conquista del Clásico  Miss Terrible, cuando se adelantó por cómodos 3 cuerpos a la misma Saltwater Pearl (Sebi Halo) que le pide revancha ahora.

Desde las condicionales y con ímpetu llegan Miss Eléctrica (Violence), Queen Zenobia (Zensational) y Wounded Lip (Hurricane Cat), y no se pueden pasar por alto las actuaciones de dos nombres de roce amplio en este nivel como Elcisa (Angiolo) y La Barbra (Grand Reward), dispuestas a hacerlo pesar a la hora de la verdad.

Turista (Valid Stripes) e Idaira Chica (Hunky) lucen bastante por detrás de las anteriores en el orden de preferencias, pero esperan que el estado pesado de la pista le de una chance de igualar posibilidades. Aunque suena complicado…