La potranca del Stud RDI se consagró en Palermo batiendo en un carrerón a Carta Embrujada y Agua Máxima

El Gran Premio Estrellas Juvenile Fillies (G1-1600 m, arena, $ 2.540.000 para la ganadora) tenía en las gateras a las dos años que venían dominando el proceso selectivo en los tres hipódromos principales. Carta Embrujada (Storm Embrujado) había alcanzado la cima en Palermo tras ganar el Gran Premio Jorge de Atucha (G1), Tropeadora (Daniel Boone) hizo lo propio en San Isidro tras llevarse el Gran Premio de Potrancas (G1) y Agua Máxima (Interdetto) fue referencia en el Hipódromo de La Plata.

Sin embargo, la copa -¿y el título de campeona?- terminó quedando en poder de Lindalevesolta, que volviendo a competir sobre tierra, la superficie que la había visto ganar debutando, fue tenaz para alcanzar la meta con la cabeza de ventaja sobre Carta Embrujada, mientras Agua Máxima hacía un carrerón para finalizar tercera a 1 cuerpo.

Apoyada en la dupla “on fire” integrada por el preparador Carlos D. Etchechoury (representado por Juan Manuel, su hijo) y el jockey Adrián Giannetti, la zaina volvió a hacer brillar los colores del stud brasileño RDI en las Estrellas, como hace un par de temporadas lo había conseguido el crack Ivar (Agnes Gold), haciéndose del Juvenile (G1).

Lindalevesolta siempre vino con acción convidadora, tratando de reservar energías para el derecho mientras Tropeadora se movía rápido al frente marcada de cerca por Ailann (Cosmic Trigger). Ese tren fuerte lo terminaron pagando ambas, con la ex invicta -que pagó los 600.000 pesos de suplemento para poder entrar en la carrera al no estar anotada en la serie- sintiendo además el cambio de superficie.

Así las cosas, frente a las primeras tribunas, por dentro se filtró la valiente Agua Máxima y se insinuó como ganadora. Sin embargo, en las dos cuadras finales Carta Embruada dio pelea por el centro y Lindalevesolta cargó más abierta, logrando inclinar la balanza a su favor y estableciendo un tiempo de 1m35s49/100.

Lindalevesolta es parte de la primera y prometedora producción en el país (dejó tan sólo dos) del Kentucky Derby Winner Super Saver, buen caballo en la arena y que parece trasladar esa condición a sus crías. Por madre, la heroína de la tarde tiene a la estadounidense Truth Seeking (Seeking the Gold), que ahora cuenta con dos hijos ganadores de G1, ya que antes había producido a Emerging Talent (Broken Vow), al que trajo en el vientre desde los Estados Unidos y que supo vencer en el Gran Premio Joaquín V. González (G1) de La Plata, además de conquistar los clásicos 9 de Julio – Día de la Independencia (G3) y Jockey Club de Venezuela (L).

Lindalevesolta tiene por delante un panorama alentador, pero no podrá dormirse en los laureles. Carta Embrujada y Agua Máxima no le harán las cosas sencillas.