El hijo de Galileo se quedó con un Juvenile Turf en el que dio la impresión que debió haber sido distanciado

LOUISVILLE, Kentucky (Especial para Turf Diario).- Godolphin tiene un año excepcional. Tan bueno es que hasta los triunfos que no debieron haber sido propios, quedan en casa. La divisa del Sheikh Mohammed celebró grande cuando el reclamo de Irad Ortíz Jr. en contra de su colega William Buick fue desestimado por los comisarios, dejando como ganador del Breeders’ Cup Juvenile (G1-1700 m, arena, US$ 1.000.000) al irlandés Line of Duty, vencedor por medio cuerpo de Uncle Benny (Declaration of War).

¿Estuvo bien la decisión? A primera vista da la impresión de que los jueves fueron demasiado generosos con el choque que Line of Duty le propinó a su rival a poquísimos metros del disco, cuando dominaba bien abierto tras venir comprometido durante buena parte del desarrollo por dentro y zafar al dejar la última curva.

Pero puede interpretarse que la acción del puntero Somelikeithotbrown (Big Brown) por dentro, que también chocó al pobre Uncle Benny empujándolo hacia afuera, terminó siendo determinante en la molestia de Line of Duty. El potrillo del nombre difícil fue tercero al pescuezo.

El alazán le dio a Godolphin el primer éxito de G1 de su historia con un hijo de Galileo, por el que pagaron 400.000 guineas en las ventas de yearlings de octubre de 2017 en Tattersalls, Inglaterra. Atendido por Charles Appleby y con William Buick en sus riendas, Line of Duty ratificó todo lo bueno que venía de hacer en Europa, donde recientemente se había quedado con el Prix de Conde (G3) en Chantilly.

La contracara la ofreció el favorito Anthony Van Dyck (Galileo), que jamás pudo recuperarse de una suelta complicada (14, la más abierta de todas) para llegar apenas noveno, en una actuación decepcionante.

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