La cabaña presentará un lote excepcional este martes desde las 15 horas en el Tattersal del Hipódromo de San Isidro; con las preofertas ya corriendo, y bajo la organización de la firma (Arg) Sales, servirá para ver cómo se comportará el mercado

Por Diego H. Mitagstein

Desde hace ya unos meses en el mundo de la hípica argentina ronda la pregunta sobre cómo responderá en 2024 el mercado en los remates de productos dada la complicadísima situación económica del país y, ya más en temas internos, el atraso que existe en los premios en los principales hipódromos, con pocas subas y muy por detrás de la inflación en los tiempos recientes.

Pues bien, una primera y contundente respuesta se tendrá seguramente este martes con un inicio de la temporada en los rings bien potente de la mano de la Gran Venta Selecta del Haras Abolengo, cuyas preofertas ya se encuentra corriendo y que tendrá su cierre presencial desde las 15 horas en el Tattersall del Hipódromo de San Isidro y bajo la organización de la firma (Arg) Sales, comandada por Carlos Ezcurra, Carlos Billoch, Alejandro Viale y la mano siempre atenta de Juan Ithuralde.

Hablar de los méritos y la tabulada de la cabaña que hoy conduce Julio Menditeguy sería caer en terrenos repetitivos. Cuna eterna de campeones, con mencionar que en sus praderas nacieron y se criaron Candy Ride (Ride the Rails), Equal Stripes (Candy Stripes), Reverente (El Virtuoso), Empress Club (Farnesio), Different (Candy Stripes) e Intérprete (Farnesio), entre otros, alcanza y sobra.

La propuesta de Abolengo esta vez llega con un lote de 60 productos, entre los que se incluyen hijos de sus consagrados padrillos Equal Stripes, Cosmic Trigger (Lizard Island), Daddy Long Legs (Scat Daddy), Treasure Island (Galileo), y también de Fortify (Distorted Humor).

Carlos Ezcurra está con todos los detalles de último momento para darle el puntapié inicial a un año que, sobre todo en el primer semestre, verá a la firma (Arg) Sales con muchos eventos fuertes, y sobre cómo advierte se comportará el mercado cuenta: “Es cierto que estamos ante una gran incertidumbre, pero pienso que se va a vender, porque la pasión sigue intacta, y lo pudimos comprobar en las muestras que fuimos haciendo hacia este y otros remates. No nos olvidemos que hasta en pandemia y sin carreras, los propietarios continuaron invirtiendo”.

Luego, suma: “Si bien la cuenta premios/pensión está lejos hoy del ideal, hay proyectos como el Rumbo a las Estrellas que encaró la Fundación Equina Argentina, que empujan, aumentando un 50 por ciento el premio en las condicionales y triplicando las bolsas de la serie. Además, los hipódromos suelen plegarse a estas circunstancias, sobre todo una vez que todo se vaya acomodando”.

El catálogo de la Gran Venta Selecta de Abolengo es tremendo, con muchísimos hijos o hermanos de caballos reconocidos, como el caso de Es Genial (Equal Stripes), la propia hermana de la múltiple ganadora de grado en USA y Perú Si Que Es Buena, o de Cool Guy (Cosmic Trigger), hermano materno del Campeón 3 Años y vencedor en los grandes premios Carlos Pellegrini (G1) y Copa de Oro (G1) Cool Day (John Kennedy).

Infanta Bonita (Equal Stripes), es propia hermana de la G1 Infartame y de la G2 Issa, mientras que Embrace It (Daddy Long Legs) es la hermana materna del Caballo del Año Expressive Halo (Halo Sunshine) y del G3 Extra Quiz (Lizar Island).

Fantastic Legs (Equal Stripes), es el hermano materno de la campeona Bellagamba (Equal Stripes) y Sachi (Cosmic Trigger) la hermana materna del récord horse y G1 Satu (Catcher In the Rye); Care Boy (Cosmic Trigger) comparte madre con la campeona Care Lady (Equal Stripes) y con la G2 Carteame, mientras que Great Fight es una propia hermana del Derby Winner Great Escape.

¿Es todo? Para nada, pues con el 10 de catálogo se venderá Namtarra (Equal Stripes), la propia hermana del campeón Nicholas, y con el 11 el propio hermano de la placé de G1 City and the Sex (Equal Stripes), ambos por la G2 City Tune (Easing Along). 

Abolengo abre este martes con su potente Gran Venta Selecta el mercado de remates 2024, con incertidumbre, como bien describió Carlos Ezcurra, pero también con la tranquilidad de salir al ruedo con toda la carne al asado y esa seguridad que da la pasión que los propietarios argentinos tienen por los caballos y por las carreras, pase lo que pase…