El preparador argentino presentará al potrillo Salam Alkhair en el Saudi Derby y a Dergham Atbath en el Obaiya Classic

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Riyadh, Arabia Saudita)

RIYADH, Arabia Saudita.- Julio Gardel sentó hace muchos años las bases para que los profesionales argentinos sean bien considerados aquí; lo ganó todo el entrenador, que por más de una década fue protagonista. En estos días, otro cuidador de los nuestros la está rompiendo aquí, con un premio grande para un año notable al llegar con 2 de sus caballos al mitín de la Saudi Cup.

Lucas Gaitán, de él se trata, se acomodó tras largar con tropiezos y hoy es uno de los profesionales más exitosos por estas lejanas tierras, donde ya está totalmente aclimatado, transitando la previa de lo que será una de las tardes más importantes de su vida en el mundo de las carreras de caballos.

“Es increíble tener dos caballos en la Saudi Cup; es casi ya como ganar. Es muy difícil entrar a este tipo de carreras, por los ratings y porque vienen representantes de todas partes del mundo. Salam Alkhair llegó al Saudi Derby a último momento, porque ganó como perdedor un clásico de 1600 metros y entró, y en el Obaiya Classic para árabes corremos a Dergham Athbat, que está entre los mejores aquí y pasamos del césped a la arena. Estoy muy feliz con que hayamos logrado estos objetivos”.

Alwaaqed, que era invicto, el mejor 3 años de acá y ganó la clasificatoria para el Derby, no pudo correr por un problema físico menor y decidimos no arriesgarlo y esperar a la próxima temporada. Pero a Salam Alkhair siempre lo creí el mejor del stud, aunque no lo haya podido demostrar a fondo todavía. El día que debutó pateó la gatera y tuvo ese tipo de cosas, pero va progresando y en la carrera anterior, para la que estaba 7 puntos, ganó igual. Todo el equipo lo ve muy bien, sobre todo Alexis Moreno, su jockey. Tenemos mucha ilusión”, se ilusiona Lucas, hijo de Alfredo Gaitán Dassié, del que heredó la pasión, al igual que Nicolás, su hermano, trabajando en San Isidro a la par de su padre.

“El primer año no fue lo que esperábamos. Llegué con la temporada empezada, tenía que conocer todo. Ya el segundo fue mejor y este la verdad es que nos están saliendo muy bien las cosas, ganamos 4 clásicos, de 74 carreras que corrimos nos llevamos 20, con 15 segundos. Los de 3 años que presentamos ganaron todos. No nos podemos quejar”.

Se lo consulta a Lucas sobre cómo fue evolucionando su trabajo aquí, y cuenta: “Fuí cambiando cosas desde el primer año. Uno se va adaptando, la alimentación es diferente. Si vos querés poner un caballo 10 puntos para debutar no es lo mejor, ahora prefiero que se vayan poniendo de a poco y con las carreras, porque son pistas profundas, pero buenas. Los caballos mejorarn mucho y los resultados están, y es lo mejor”.

No es fácil para un sudamericano adaptarse a las costumbres tan diferentes de un país como Arabia Saudita, pero Lucas sorteó todos los desafíos, apoyándose en muchos compañeros, como el caso del veterinario venezolano Ricardo Penso, con el que se lo ve de un lado para otro, conformando una yuna inseparable.

Atravesando su tercera temporada aquí, la pregunta sobre cómo seguirá su vida es inevitable. Lucas explica: “Para adelante, cuando termine el año la idea es comprar caballos importantes en Estados Unidos o Europa, además de tener locales, pero siempre pensando en mejorar. Se invierte mucho, también en árabes que es la especialidad de mi propietario. Por suerte con los resultados se van entusiasmando”.

Lucas Gaitán es uno de los tantos profesionales sudamericanos que brillan alrededor del mundo. Ojalá el sábado el fin de esta parte del cuento sea perfecto.