El hijo de Fortify ratificó su posición como líder de la media distancia platense con una muy sólida actuación

LA PLATA.- Muchas veces no importa la categoría de una carrera, sino la calidad de los caballos que están en los partidores. Hay G1 que no lo parecen y otros clásicos menores que, en ocasiones, brillan mucho más en los papeles de lo que su nivel podría sugerir. Este último fue el caso del Oswaldo Aranha (L-1600 m, arena), la prueba central de este jueves en el Bosque y que reunió un breve pero muy calificado lote de participantes.

A la hora de la verdad, el que puso las cosas en su lugar fue Luk Joy, que puede jactarse convencido de ser considerado el dueño de la media distancia sureña, después de un triunfo tan valiente como importante. Gran animador de la división durante la mayor parte de la temporada, y con éxitos previos en los clásicos Latinoamérica (G3), 9 de Julio – Día de la Independencia (G3) y General José de San Martín (G3), el hijo de Fortify fue preciso y parejo, cualidades que le permitieron contener en el cierre y por medio cuerpo la carga del insistente The Best Ilusion (Interaction).

Conducido por Eduardo Ortega Pavón, el crédito del Stud Urquiza formó parte del grupo de perseguidores del líder Sidney Lima (Sidney’s Candy), que intentó hacer valer su juventud y la diferencia de peso marcando el ritmo bajo parciales “permisivos” de 25s79/100 y 48s79/100.

Las energías al líder le duraron hasta llegar la recta, donde cedió terreno y fue rápidamente abordado por Luk Joy, que dominó, sacó un par de cuerpos al frente y le puso candado al resultado. Cierto es que de los 150 metros al disco descontó mucho The Best Ilusion, pero nunca llegó a comprometer el logro del ganador.

Como se dijo, hubo medio largo entre uno y otro, con Atiko Rye (Catcher In the Rye) en tercera posición a otros 4 largos y en labor que dejó un gusto amargo. El que seguramente será el heredero del triunfo en el Gran Premio Joaquín V. González (G1) -donde está cuestionado el éxito de Classic Rye (Catcher In the Rye) por el servicio químico…-, carrera en la que había terminado por poco delante de Luk Joy, se mostró inestable a la hora de la definición, echándose en reiteradas ocasiones hacia adentro.

Expressive Smart (Expressive Halo), ganador del Estrellas Mile (G1) este año, casi se cae en la largada y eso condicionó toda su carrera. Siempre incómodo, su cuarto lugar habrá que olvidarlo rápidamente y buscar desquite.

Criado por el Haras La Biznaga y preparado por Enrique Martín Ferro -aunque fue presentado por Nicolás, su hijo, pues el profesional paga una suspensión por tratamiento prohibido-, Luk Joy detuvo el cronómetro al cabo de excelentes 1m35s85/100 para conseguir el sexto lauro de su gran trayectoria y al cabo de la cual compitió en 16 ocasiones, totalizando a la fecha 3.280.700 pesos en premios.

Hermano de la ganadora de G1 Dale Lunfa (Dalhart) y nieto de una excelente corredora como La Charlatana (Kasteel), Luk Joy tiene la misma combinación genética de Joy Velika (Fortify), también a cargo de Enrique Martín Ferro y que en 2019 ganó en La Plata el Clásico Polla de Potrancas (G3).