La hija de Key Deputy repitió en el plano de los clásicos y ahora podría correr ante Luthier Blues y Labrado en la gran cita de G1

Madonna Key le dio la razón a la lógica (lo que no siempre se da en este negocio…), ratificó su excelente momento y se afirmó como una de las referentes en la velocidad sobre el césped de San Isidro quedándose este domingo con el Clásico Condesa (G3-1000 m).

Previa vencedora en el Clásico Ocurrencia (G3), la zaina del Stud-Haras Gran Muñeca se afirmó adelante junto a los palos desde la partida y allí permaneció durante todo el recorrido, controlando a la tenaz Vigata (Luck Money), que terminó escoltándola desde 3/4 de cuerpo tras 55s44/100. A 1 largo, en su primera experiencia tras salir de perdedora, la potranca Stranger Things (Safety Check) logró un meritorio y prometedor tercer lugar, descontando bastante en la cuadra final.

Madonna Key le dio “un poquito” de revancha al equipo de la divisa turquesa y negro y conformado también por el jockey Brian Enrique y el entrenador Alfredo Gaitán Dassie, tras el séptimo lugar en el que finalizó un día antes Tan Gritona (Full Mast) en el Gran Premio Polla de Potrancas (G1), aunque cerquita de Una Arrabalera (Cima de Triomphe), la ganadora.

Invicta desde que es preparada por Gaitán, Madonna Key dio un pasito adelante en los últimos meses, pagando la deuda que mantenía tras sumar antes varios arrimes jerárquicos, incluso probando en algunas ocasiones sobre 1200 metros.

Tras este nuevo triunfo, resulta casi imposible que Madonna Key vaya a pasar por alto el mes próximo el Gran Premio Suipacha (G1), donde probablemente se las verá con Luthier Blues (Le Blues) y Labrado (Le Blues), los dos referentes de la división, aunque seguramente, como ha sido una constante en su campaña, dará batalla.

La heroína máxima del domingo en el Hipódromo de San Isidro fue criada por el Haras El Alfalfar y tiene por madre a la formidable Tatiana Cat (Easing Along), madre de la G1 Amy B Key (Key Deputy), del G2 Tato Key (Key Deputy) y del placé en listado Rod S Key (Key Deputy), y cuyas crías ya han ganado por total nada menos que 22 clásicos, una marca de otro planeta.