El hijo de Dabster encabezó el 1-2-3 de los potrillos preparados en La Plata sobre los 1200 metros porteños

El Clásico Santiago Luro (G2-1200 m), el primer desafío con codo dentro del proceso selectivo para los 2 años en el Hipódromo Argentino Palermo encontró como resultado un 1-2-3 de los potrillos preparados en La Plata, con Mago Beto convirtiéndose en un sólido vencedor.

Titular de la clasificatoria y de la final del Clásic Precoces en el Bosque, había rendido menos de lo previsto cuando animó sobre el kilómetro el Clásico Guillermo Kemmis (G3), llegando cuarto de Coraje Gaucho (Lenovo), rival del que ahora se tomaría amplia revancha de la mano del alargue en la distancia, que se ajusta algo más que la velocidad pura a su genética para soñar con distancias clásicas, y del roce adquirido en aquellas salidas.

Hijo de un fondista como Dabster (Curlin), cuya primera generación está teniendo una aparición exitosísima, en una madre por el campeón Rock of Gibraltar, el alazán marcó de cerca a Coraje Gaucho siempre pegado a los palos, dominó al pisar la recta y mantuvo el paso hasta el disco, conteniendo por 1 1/2 largo la carga de Vivante (Lizard Island), que por 2 cuerpos dejó tercero a Ruso Real (In the Dark), compañero de colores del vencedor.

En un tiempazo de 1m10s8/100, Mago Beto -bautizado originalmente como Nycteus- se trepó a la cima entre los machos jóvenes, dentro de un ránking del que todavía no pueden hacerse afirmaciones concluyentes.

Del lado del debe quedaron varios, como los cotizados Longboard Blue (Le Blues), el favorito, y Coraje Gauchgo, que finalizaron quinto y sexto, respectivamente.

Preparado por Angel Piana y presentado por Claudia Bellier, Mago Beto fue conducido por Miguel O. Sosa para el Stud Tinta Roja, el equipo que un rato más tarde viviría la otra cara de la moneda con el erróneo distanciamiento de la potranca Gran Mirella (Dabster) en el Clásico Saturnino J. Unzué (G2).

Criado por Wilgerbosdrift Argentina en Sierra de los Padres, el emprendimiento que maneja Alejandro García Romero, Mago Beto ilusiona para cuando las distancias se vayan incrementando por aquellas cuestiones genéticas mencionadas. Pero, su gente es de dar pelea en varios frentes, por lo que de aquí al 1 de mayo, cuando se corra sobre 1500 metros el Gran Premio Montevideo (G1) nadie se asombrará si hay alguna parada intermedia…