El hijo de Greenspring llegó a su séptima conquista consecutiva en el Clásico Clausura (G2) del Bosque, superando de galope y por 7 cuerpos a Lagarto Boy y en un tiempazo de 2m3s67/100

No sabe de límites Malibú Spring, uno de los mejores caballos del momento y que este martes cerró su temporada 2022 con otra fenomenal actuación en el Bosque. Llegando por primera vez en su campaña a los 2000 metros, el alazán del Stud El Irlandés no sintió el salto y dio espectáculo en el tradicional Clásico Clausura (G2), haciendo quedar en ridículo a varios rivales con pergaminos.

En la que fue su séptima victoria consecutiva, todas ellas conseguidas con facilidad, el hijo de Greenspring despachó de galope a Lagarto Boy (Suggestive Boy), que venía de escoltar a Miriñaque (Hurricane Cat) en el Gran Premio Dardo Rocha (G1), superándolo por 7 cuerpos y sin ponerse a correr de firme en ningún momento, abriendo la puerta a una nueva etapa en su campaña pensando en el camino hacia el Gran Premio República Argentina (G1), el 1 de mayo de la próxima temporada.

Como si la impresión y el photochart no fueran suficientes para “encantar”, el alazán estableció un tiempazo de 2m3s67/100, que seguramente hubiera mejorado de haber sido exigido de firme por Gonzalo Borda, su jockey, que, dicho sea de paso, levantó por primera vez en su incipiente trayectoria una copa en una prueba de grado en La Plata.

Como podía adivinarse, Lagarto Boy fue el encargado de asumir el peso de la delantera, estableciendo parciales moderados de 26s99/100, 51s31/100 y 1m14s76/100, aunque siempre marcado de cerca por el gran favorito y por el potrillo Escape Hatch (Il Campione), titular del Gran Premio Provincia de Buenos Aires (G1) y que enfrentaba su choque “inaugural” con los mayores.

malibú spring espachó de galope a Lagarto Boy superándolo por 7 cuerpos y sin ponerse a correr de firme en ningún momento, abriendo la puerta a una nueva etapa en su campaña pensando en el camino hacia el Gran Premio República Argentina (G1), el 1 de mayo de la próxima temporada.

El ritmo empezó a acelerarse a partir de la mitad del codo, cuando Malibú Spring aumentó la presión sobre el líder y al tiempo que Escape Hatch empezaba abandonar. Ya en la recta, poco tardó en dominar el ganador, que se fue separando paulatinamente hasta sacar los 7 cuerpos mencionados.

Lagarto Boy hizo todo para evitarlo, pero la categoría de su adversario fue demasiado, más allá de que con mucha comodidad pudo mantener la posición de escolta, con 8 cuerpos de diferencia sobre Super Giaco (Super Saver). Agotado, Escape Hatch fue apenas cuarto a otros 4 cuerpos, con Super Barty (Super Saver) cerrando la marcha a 33 del vencedor. A la cita faltaron Pepe Joy (Fortify), Beatle Francés (Super Saver) y El Póker de Ases (Il Campione).

Criado en el Haras Vikeda, Malibú Spring corrió 9 veces y ganó en 8 de ellas, fallando sólo cuando se lesionó allá por julio de 2021, quedando fuera de las pistas por casi 9 meses. Desde entonces, tras ganar una condicional en San Isidro, hilvanó 7 éxitos al hilo, en una serie que incluyó el Clásico 25 de Mayo de 1810 (G2), el Gran Premio Estrellas Mile (G1), el Clásico Perú (G2), el Gran Premio Palermo (G1) y ahora el Clásico Clausura, datos que lo transforman en serio candidato para llevarse el título de Campeón Millero y dar pelea por el galardón como Campeón Caballo Adulto, junto con Durazzo (Fortify), Miriñaque, etc…

Desde los 1200 y hasta los 2000 metros Malibú Spring ya demostró que puede con lo que le pongan en el camino y, si su siempre complicada salud le sigue dando una mano, el turf argentino tendrá el año próximo año un caballo con todas las cualidades para transformarse en ídolo de la afición. Trabajo excepcional mediante del entrenador Marcelo Sueldo, por ahora, no hay nada ni nadie que haya podido siquiera ponerlo en aprietos, en una campaña espectacular, digna de un ejemplar diferente…