Sixties Song, Nicholas y Pure Nelson varearon suave en la pista principal del Club Hípico este viernes

SANTIAGO DE CHILE, Chile (De un enviado especial).- Ya se respira ambiente de Latinoamericano en el Club Hípico de esta ciudad. No falta nadie llegar a la fiesta, y sólo queda pasar las pocas horas que restan hasta que la carrera mejor rentada de la actualidad en el continente tome por asalto la escena, el próximo domingo.

El sol acompaña ayudando a que el clima sea agradable, y la camaradería entre las delegaciones es la usual: todos saben que vienen a competir, que quieren ganarle al de al lado, pero en la previa todo transcurre entre sonrisas y bromas, quizás, alguna apuesta de una cena de por medio.

Mucha agua ha corrido bajo el puente del Latinoamericano, desde aquél comienzo entusiasta a comienzos de la década del ‘80, pasando por un período para el olvido y que incluyó su eliminación del calendario, hasta llegar a este presente con salud, pero con dudas hacia adelante.

Desde que Longines ingresó como auspiciante, todo cambió y el Latino recobró color y calidad, como nunca antes la había tenido. Hoy son pocos los buenos caballos de esta parte del mundo que se quieren perder la posibilidad de correr por 500.000 dólares, un montón de placa aquí o en Japón. Claro, el panorama de aquí en más tiene nubarrones. En 2020 la carrera se hará en San Isidro, Argentina, pero es un secreto a voces que Longines retirará su aporte y allí habrá que ver qué sucede. Incluso está la idea cada vez más firme de llevar el G1 a Gulfstream Park, en Miami, Estados Unidos. Seguramente, la conferencia de prensa de OSAF prevista para la tarde de hoy despejará algunas dudas.

Volviendo al Latino 2019, para la delegación argentina la del viernes fue una mañana de reconocimiento de la pista principal de césped, habilitada especialmente por el organizador, en un buen gesto que se repetirá mañana. Apenas pasadas las 9 de la mañana Nicholas (Equal Stripes), Sixties Icon (Sixties Song) y Pure Nelson (Mount Nelson) varearon suave, de galope, tranquilos y sin contras.

“Está bárbaro. ‘Peló’ la comedera ayer y no se hizo mucho problema por el trazado, aunque es una pista con sus cosas, porque tiene subidas y bajadas”, contó Enrique Martín Ferro sobre Nicholas. En tanto, Alfredo y Nicolás Gaitán se mostraron satisfechos por cómo Sixties Song tomó esta nueva aventura internacional. “Por ahora, todo está muy bien. El caballo tiene mucha calidad y eso ayuda”, contó Nicolás, preocupado en cada detalle.

Pablo Falero, que montará al crédito del Stud Savini, llegará en la noche de mañana, mientras que Francisco Leandro y Eduardo Ortega Pavón, que montarán a Pure Nelson y Nicholas, respectivamente, sólo estará en esta ciudad para el mediodía del mismo domingo, pues eligieron quedarse en Argentina para ser parte de la gran jornada de mañana en Palermo. El brasileño tiene un par de montas comprometidas antes del Latino, como para tener alguna experencia en una pista que no conoce; Ortega Pavón prefirió no arriesgar.

Todos los visitantes eligieron pasar por el césped del Club Hípico esta mañana, con un par de tropiezos de por medio. El uruguayo Fitzgerald (Put It Back) perdió una herradura y More Than Words (More Than Ready) tuvo a maltraer a su galopador, apurándose más de lo deseado; no es un caballo fácil el nieto del argentino Silver Planet.

Son tiempos de ajustes pequeños, pues ya la preparación de los participantes está terminada. Hay que preocuparse para que todo siga como hasta ahora y dándole todo el vuelo posible a los sueños de triunfo.

Para la Argentina, después de dos victorias consecutivas como visitante, hay muchos indicios que pueden llevar a que, una vez más el viejo dicho de que no hay dos sin tres se haga realidad. Claro, en una carrera tan brava, la lógica habla de respecto y la cautela.

Diego H. Mitagstein