Como con Malibú Spring, el entrenador y el jockey se llevaron un G1, gracias a Tío Boy y su corazón en el Dardo Rocha

LA PLATA.- El jockey Gonzalo Borda y el entrenador Marcelo Sueldo conforman una pareja de enorme éxito por estos días, y en el sábado del Bosque volvieron a unirse en una foto de G1. Como antes había ocurrido con el campeón Malibú Spring, ahora fue Tío Boy, otro hojo de Greenspring, el que les regaló uno de esos triunfos inolvidables, ni más ni menos que en el Gran Premio Dardo Rocha (G1).

Emocionado y locuaz, el preparador reveló algunos detalles de cómo llegó el crédito del Stud El Ciclón a la carrera y que le dan aún más valor al resultado conseguido: “El caballo estuvo parado 4 meses después de que corrió el República Argentina, y luego empezó a prepararse con vistas a esta carrera. La idea era reprisar antes, pero venía muy justo y vaya uno a saber si lamentablemente o para bien, decidimos jugarnos y volver en el Rocha. Tenía muy buena experiencia, le había ganado a varios de los que también corrían ahora, y sin estar con los 10 puntos. Llegaba muy sano a esta carrera, pero no estaba entrenado como a mí me hubiera gustado”.

Tío Boy tiene problemas recurrentes en un vaso, y Sueldo cuenta una interna de valor, que habla de honorabilidad: “Quiero destacar que mi herrero es Emiliano D. Juárez, que es el preparador de Sofware, que llegó segundo de Tío Boy en el Rocha. Fue el quien trabajo mucho para que llegáramos en grandes condiciones y con absoluta buena fe, porque hay que tener en cuenta que presentaba un caballo candidato. Me dijo que había que hacer lo que hicimos para que Tío Boy estuviera bien y lo quiero destacar. Trabajó mucho para todo esto, por eso el triunfo también es de él”.

Para Gonzalo Borda fue el tercer triunfo de G1 de su joven trayectoria, y su sonrisa era la más clara evidencia de su alegría por lo conseguido. Ante el micrófono de Daniel Sinegub, contaría luego de la entrega de premios: “Es la segunda vez que corro el Dardo Rocha y ganarlo es sin dudas algo muy lindo. Tío Boy es un caballo muy noble y muy bueno, porque siempre tiene sus problemitas por una o por otra cosa, corriendo salteado”.

Vuelve a tomar la palabra Sueldo, para agregar que: “Tenía un sólo trabajo en 2000 metros, no pudimos ni pasarlo en la distancia; en total fueron 4 trabajos, con vareo, pero sin poderlo exigir a fondo”.

Cuidador y jockey volvieron a festejar en el plano máximo juntos, ahora con Tío Boy como nexo y en una de las carreras más importantes del calendario nacional. A tanta alegría, le sobraban motivos.