El potrillo de Las Monjitas, que sólo debutó en diciembre último, siguió la serie en el Clásico Regimiento de Granaderos a Caballo (L)

En una carrera donde sobraban los nombres consagrados, la victoria terminó siendo para un potrillo emergente, que maduró más tarde y ahora parece listo a recuperar el tiempo perdido. El Clásico Regimiento de Granaderos  Caballo (L-2200 m, césped normal) no fue ni para Unico Happy (Hi Happy, 55 1/2 kg.), ni para Happy Happy Day (Hi Happy, 56 1/2) ni para Epityrum (Portal del Alto, 55 1/2), todos ganadores de G1 la última temporada, sino para Mare Internum (54).

De Las Monjitsa, y uno de los precios más altos cuando se lo adquirió en el remate anual del Haras Santa María de Araras, en 2022, el hijo de Daniel Boone no podía haber tenido un bautismo jerárquico mejor, llegando a su tercera victoria seguida, tras debutar sólo el día del último Carlos Pellegrini (G1) y llegando apenas séptimo.

La preferencia de Adrián Giannetti, jockey de la divisa vencedora, por sobre Happy Happy Day, Mare Internum dejó que su socio marcara el camino, aunque siempre con una acción que invitaba  ilusionarse. Así, cuando llegó la recta, cargó abierto el alazán y dominó con solvencia, poniéndose a cubierto de la atropellada del veterano Pelo Platinado (Cima de Triomphe, 60), que terminó escoltándolo desde 1 cuerpo. A 1 1/2 más, Unico Happy fue tercero, con idéntico margen hasta Happy Happy Day y Epityrum cruzando la meta quinto al pescuezo, todo tras 2m16s51/100.

Preparado por Carlos D. Etchechoury -fue presentado por Juan Manuel, su hijo- Mare Internum tiene por madre a la notable Malinche (Lode), ganadora del Gran Premio Criadores (G1) durante su campaña para luego ser igual de generosa en la reproducción, produciendo a la doble G1 Malibú Queen (Bernstein), que luego diera al clásico Magnificent (Daniel Boone) y a la placé de G2 Malibú Honey (Pure Prize), en la misma familia de Miss Serendipity (Not for Sale), Sweet Mana (Easing Along), Olifante (Ringaro) y Lady Ling (Egg Toss), entre otros grandes corredores.

Camino al 25 de Mayo, Mare Internum se perfila como un nombre para ilusionarse en grande, sin techo a la vista.