La hija de Interaction respondió a las expectativas de su criador y propietario en el Handicap Ráfaga

Se tenía una fe bárbara Carlos Menditeguy con su yegua Marie Curie (56 kg.) en el Handicap Ráfaga (2000 m, arena), la prueba más importante del lunes porteño y que rindió tributo a una yegua descomunal, a una verdadera máquina de correr.

“Me gusta mucho para ganar”, le decía al cronista el dueño del Haras El Turf en un cruce ocasional durante la previa, aunque sin dejar de reconocer que era “una carrera pareja”. La hija de Interaction se encargó de darle absoluta razón y también de deshacer esa paridad, pues alcanzó una victoria contundente, que habilita a pensar que lo mejor de su parte todavía está por llegar.

Con el imparable Francisco Leandro en sus riendas, la pupila del veterano Eduardo Tadei vino todo el desarrollo sobrando a sus rivales, esperando el momento indicado para trasladar ese dominio de la impresión a la pista.

La inexplicable topweight Privilegue (Zensational, 57 1/2) fue la encargada de marcar el ritmo, aunque la fuerza sólo le duró hasta los 400 metros, donde Marie Curie dominó por mitad de pista para empezar a distanciarse con facilidad. El disco encontró a la nieta de Equal Stripes con 7 cuerpos de diferencia sobre la favorita Momix (Include, 56), con Topogigia Dan (Hidden Truth, 55 1/2) en tercero a otros 3 largos. Poco se vio de Pop Girl (Archipenko, 55 1/2), que mostró su peor versión cerrando la marcha.  El tiempo de 2m3s10/100 debe ser tomado como interesante, sobre una cancha que no encuentra elasticidad, como suele ocurrir en esta etapa de la temporada.

Marie Curie, cuyos dos triunfos previos habían llegado dentro del plano de la categoría intermedia, sacó ahora patente de yegua jerárquica y con “frescos” 4 años aporta ilusiones interesantes de cara al futuro para el entusiasta Carlos Menditeguy y la histórica chaquetilla de El Turf. ¿El Clásico Apertura (G3)? Podría ser un buen lugar donde comprobar que la mejor versión de Marie Curie ha llegado para quedarse.