La hija de Key Deputy volvió a la victoria después de 19 meses, superando por 2 cuerpos a Soviet Catch en la arena porteña

Fueron 610 días, 87 semanas completas, 19 meses los que debieron transcurrir para que Marquesa Key disfrutara nuevamente del gustito de la victoria. De aquella potranca que gustó en el primer semestre de 2020 a esta fondista consolidada no sólo pasó mucho tiempo, sino un cambio de propietarios y también de entrenador.

Tras esa primera campaña bajo la órbita de César Zapico y con la chaquetilla del Stud Nuestras Hijas en que ganó los clásicos Carlos Casares (G3) y Saturnino J. Unzué (G2), fue transferida a la caballeriza de Enrique Martín Ferro y para defender los colores del Stud Puey, en una transformación que la llevo de sprinter a una yegua capaz de adaptarse en gran forma a las distancias extensas, labor en la que, sin dudas, influyó su preparador.

Se le había negado la victoria ya 3 veces esta temporada, incluso siendo distanciada cuando cruzó adelante en el Correas (G2). Pero también había sido segunda en el Gran Premio Estrellas Classic (G1) y en el Clásico Chile (G2), mostrándose a las puertas de este reencuentro tan esperado.

Y finalmente llegó en el Clásico Ramón Biaus (G2), sobre los 2200 metros de arena de Palermo, sin pasar demasiados sobresaltos para superar por 2 cuerpos a Soviet Catch (Catcher In the Rye), con Pura Verdad (Catcher In the Rye) completando el podio a 1 1/2 largo más y la favorita Miss Eder (Equal Stripes) fallando por completo al llegar última y a sin apreciación, seguramente, con algún trastorno físico de por medio.

Fue justamente la alazana de Omar Labanca la encargada de marcar el camino en el primer tramo, aunque ya antes de llegar a la última curva era desbordada por Pura Verdad. También allí movió Marquesa Key y, ya en la recta, poco tardó en pasar al frente, conteniendo de allí en más los intentos que más abierta realizó Soviet Catch, cerrando su conquista tras 2m17s23/100.

Criada por el Haras Firmamento, y hermana materna de la también ganadora clásica Forever Gilda (Van Nistelrooy), volvió al triunfo y se afirmó como una referente de la distancia en la arena.