Con tropiezos, el hijo de Fortify tapó en el disco a Angel del Cielo para defender su favoritismo en la apertura de la Triple Corona

LA PLATA.- Le sobró emoción al Clásico Polla de Potrillos (G3-1600 m, arena), la carrera que abre la Triple Corona en el Bosque. Superando un desarrollo donde lo que le sobraron fueron tropiezos, el porteño Matrix Joy tapó en el disco al local Angel del Cielo (Orpen) y festejó grande después de haber corrido bárbaro en la Polla de Palermo, quedando a menos de 3 cuerpos de Top One City (Cityscape).

Como suele decirse: si abrían las ventanillas en el codo, probablemente muchos de los que hicieron favorito al crédito del Stud Las Canarias hubieran cambiado sus boletos. Ocurre que mientras Quil Hero (Andromeda’s Hero), Brabante (Todo Un Amiguito) y el propio Angel del Cielo peleaban por la vanguardia, Juan Carlos Noriega sufría en las riendas del hijo de Fortify, que rebotaba cada vez que intentaba avanzar. Una vez en la recta, con Angel del Cielo escapando sólo al frente con destino de triunfo, Matrix Joy encontró un espacio para atropellar y arrancó con fuerza. Pero lo que parecía ahora una avance libre se topó con algunos comportamientos inmaduros propios, pues se echó hacia adentro en un par de oportunidades, retrasando su arranque.

Parecía difícil a 150 metros del disco que el favorito cortara el vuelo del puntero, pero dejó las desprolijidades de lado, salió fuerte y sobre la misma meta consiguió alcanzar y pasar, para establecer apenas la cabeza de diferencia sobre el potrillo de Garabo, que perdió una carrera que tenía ganada. A 7 cuerpos, en otra dimensión, el perdedor Anochecido Song (Alcindor) completaba la trifecta, tras 1m38s31/100.

Preparado por Juan Saldivia y nacido en La Biznaga Matrix Joy superó un trámite complicadísimo para salir airoso, dejando la sensación de que en mayores distancias su rendimiento puede ser aún mejor, quizás, con el Clásico Jockey Club de la Provincia de Buenos Aires (G2) como próximo objetivo.

Si de genética se habla, lo de Fortify es abrumador, con una generosidad que lo tiene ya como un padrillo líder en resultados y de los más buscados en los rings, pero que también lo proyecta como un nombre capaz de hacer historia grande, a la altura de los más destacados de los tiempos modernos.

La madre del héroe del día en el Bosque es Stormy Marchita, con lo que otra vez el cruce Fortify-Bernstein da que hablar. Claro, no sólo se trata del nick, ya que aquella es a su vez hija de la generosísima Marcha Toss, excelente corredora en su momento y que después fuera mucho mejor todavía en la reproducción, dando a la campeona Forty Marchanta (Roar), al G2 South March (Southern Halo), al ganador clásico Con Marchista (Confidential Talk) y a las placé graduales Giant Marked (Giant’s Causeway) y Stormy March (Bernstein), esta productora de la G3 South Marshy (Southern Halo). 

La tercera madre de Matrix Joy es la clásica Marchande (Minera II), entre las fundadoras de La Biznaga y que destacó mayormente con su hijo Man Toss (Egg Toss), uno de los mejores potrillos de su camada y doble tiutular de G1.