El hijo de Midshipman alcanzó la mejor victoria de su campaña en el Club Hípico de Santiago y se consolida entre los mejores

SANTIAGO DE CHILE, Chile (Especial para Turf Diario).- Después de un par de arrimes de primerísimo nivel, no fue sorpresa que el potrillo Maxi Piccolino consiguiera este viernes en el Club Hípico de Santiago la primer victoria trascendente de su joven y promisoria campaña en el Gran Clásico Coronación (G2-2000 m, césped).

Si bien el tren de carrera se hizo bastante moderado, lució como un acierto la decisión del jockey Javier Guajardo de ubicar al hijo de Midshipman en la mitad del grupo y a prudencial distancia mientras Vitral (Court Vision) y Theron (Constitution) se mostraban adelante.

La recta final encontró al favorito por el centro de la cancha y en una posición ideal como para aprovechar su atropellada, que terminó rindiendo frutos en la cuadra final, cuando pudo por fin dar cuenta del valiente Vitral, que terminó segundo a 1 largo, misma diferencia con respecto a Succeso (Midshipman), tercero también dando pelea frente a las tribunas. El tiempo fue de 2m1s32/100.

Al cuidado de Sergio Inda y de la cría del Haras Don Alberto, Maxi Piccolino no ha dejado de mejorar de un tiempo a esta parte y ante la ida de Breakpoint (Constitution) luce como uno de los nombres con grandes posibilidades de destacarse en los clásicos que se vienen.

No demorará demasiado en enfrentarse con los mayores, y allí tendrá otra prueba de fuego para su nivel pero, si lo que pinta madura, serán los más experimentados los que tendrán que cuidarse del crédito del Stud El Mero Mero.