La hija de Equal Stripes superó por 3 cuerpos a Fy Spree para quedarse con el Handicap Badruddin, sobre una milla y en la arena

No decían demasiado las dos actuaciones previas de Mayica, la yegua de Santa Elena que este miércoles se agrandó en la arena de San Isidro para ponerle color jerárquico a su breve campaña quedándose con el Handicap Badruddin (1600 m, arena), la prueba más importante de una jornada con pocas luces.

Apoyada en esos livianos 53 1/2 kilos que le tocaron en el reparto, la hija de Equal Stripes olvidó por el camino esos dos anodinos quintos que tenía como carta de presentación y sacó provecho en el derecho de la lucha que sostuvieron por la punta su compañera La Fantastique (Le Blues, 54 1/2) con la topweight Fy Spree (Fortify, 61), defendiendo de la mejor forma los boletos mayoritarios.

Iván Monasterolo tuvo toda la paciencia del mundo con la zaina, trayéndola expectante y abierta, como para llegar a la recta en una posición ideal para atropellar sin estorbos. Y así sucedió, pues frente a las tribunas Mayica arrancó con fuerza para por los 300 metros pasar al frente e ir separándose paulatinamente.

El disco encontró a la pupila de Marcos Roberti con 3 cuerpos de ventaja sobre Fy Spree (Fortify), que por un momento pareció que iba a quedar en los puestos más bajos del marcador, para volver en las dos cuadras finales hasta ser escolta, en una actuación rara. A 1 largo más, La Fantastique completó el podio, todo tras 1m36s69/100 sobre pista normal.

Doña Jalea (Orpen, 55 1/2), otra de las más jugadas, fue apenas cuarta, pero peor le fue a Vino Juanita (Cosmic Trigger, 53 1/2), que vino bien hasta pisar el derecho para luego perderse hasta cruzar el disco en la última colocación, desconocida.

Criada por Santa Elena, Mayica ahora es titular de 3 triunfos en apenas 6 salidas, y seguramente su campaña entre en una etapa diferente de aquí en más. En cuestiones genéticas, su madre es Eternal Magic (Roman Ruler), heredera del pedigree de la fenomenal Escola do Samba (Redtop), parte fundamental de una de las familias más prolíficas del turf mundial como lo es la de la “E”, con ramas en la mayoría de los haras del país; de esas soñadas, que todos quieren tener para aspirar a sacar el crack.