En otra actuación espectacular, el hijo de Hurricane Cat fue imparable para quedarse con el Gran Premio Dardo Rocha

Por Diego H. Mitagstein

LA PLATA.- Dentro de un tiempo, cuando seamos ya mayores (mucho tiempo, por supuesto…) podremos decir que tuvimos la suerte de ser contemporáneos de Miriñaque, el Gobernado de los tiempos modernos. Quizás no tenga un origen tan humilde como aquél hijo de Ever Ready, pero sí es capaz de construir victorias e historias memorables desde un cuerpo chiquito, poco atractivo, pero que esconde el corazón soñado.

El tordillo, el campeón, el crack, fue categoría en su máxima expresión para llevarse la edición 2022 del Gran Premio Dardo Rocha (G1-2400 m, arena), tomándose desquite de lo que había sucedido hace 12 meses, cuando Zuran Zuran (Remote) le quitó cerca del disco el éxito que ya saboreaba. Aquél día, Francisco Leandro fue el jockey verdugo, y, por esas cuestiones típicas del destino hípico, ahora fue su socio, consiguiendo el brasileño su tercera conquista seguida en la carrera más importante del año en La Plata, una hazaña nunca antes cumplida, y cuarta por total en su notable trayectoria.

Invicto desde su último periplo por Arabia Saudita y Dubai, Miriñaque mostró un cambio de ritmo fenomenal en la recta, sorteando alguna que otra complicación en la parte final de la curva, y pasando de largo al puntero Lagarto Boy (Suggestive Boy) hasta sacarle 4 cuerpos a la hora de cruzar el disco y en un tiempo destacado de de 2m29s28/100.

Lagarto Boy corrió fenómeno marcando el camino, sobre todo porque en la previa lució nervioso, sudándose, situación que en la mayoría de los casos deriva en una labor pobre posterior. “Recién llegado a la distancia”, su carrera fue prometedora. A 1 cuerpo fue cuarto Special Dubai (E Dubai), sin arrancar nunca con la potencia que se esperaba, y más atrás se escalonaron Picaflor Letal (Don Letal) y,  desconocidos, Pepe Joy (Fortify) y Dreaman (Galicado), con El Darwin (Il Campione) y Winery (Fire Slam) quedando ya mucho más lejos cerrando el marcador.

Con 6 años ya, Miriñaque estuvo brillante, en su mejor carrera de la temporada, después de sumar sobre el césped de Palermo los clásicos Chacabuco (G2) y Comparación (G2), y el Gran Premio General San Martín (G1), y ahora irá sin escalas hacia el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1), donde fue segundo en 2019 y en hace 12 meses. ¿La tercera será la vencida para el pupilo de María Muñoz?

Ganador de la Polla de Potrillos (G1) y también del Nacional (G1), Miriñaque sumó el cuarto éxito de G1 de su campaña en el Dardo Rocha, renovando su condición como uno de los grandes caballos de los últimos tiempos en el país, con el detalle para nada menor de que en dos ocasiones salió a competir al exterior, mostrando la capacidad de no sufrir esos esfuerzos, todo lo contrario.

En la redonda platense se lo vio relajado, más que ninguno, lindo en su físico, recuperado tras el breve descanso que se le dio luego de ganar el Campeonato de Oro Verde, y en la pista su respuesta fue la mejor. El tordillo pone su parte, pero el equipo de María en el stud también aporta su cuota: no es fácil mantener a ningún caballo en condiciones de dar lo mejor en el máximo nivel por 4 años al hilo.

Con casi 47.000.000 de pesos en premios (sin contar lo que sumó fronteras afuera), sin llegar jamás más allá del cuarto puesto, habiendo brillado desde los veloces 1000 metros porteños hasta los cansadores 2500 metros del Derby, Miriñaque gana carreras, agiganta su leyenda y como un Gardel burrero, cada día “corre” mejor…