El hijo de Hurricane Cat está invicto desde que dejó la recta y ahora forma parte del grupo de los mejores potrillos

Reuniones como la de este sábado en el Hipódromo Argentino de Palermo renuevan la energía. Borran por un instante la mala onda de la situación general, ayudan al “bienestar” del burrero y entusiasman para que lleguen muchas más fechas así en el futuro. No es fácil, claro, unificar tres clásicos importantes en un mismo día pero, por fortuna, los principales circos del país lo han incorporado como un recurso siempre a mano.

Fue momento para los 3 años; tiempo de empezar a recorrer el exigente segundo semestre, ese donde llegan las carreras que todos quieren correr; que todos sueñan con ganar… La Triple Corona…

Joy Tesalina (Fortify) fue pura clase en el Güiraldes (G3), Storm Dynamico (Dynamix) ratificó su efectividad en la velocidad en el Guillermo Paats (L) y, en el turno más trascendente, Miriñaque hizo cosas de potrillo importante para quedarse con el Clásico Old Man (G3), cuyos 1400 metros suelen ser un trampolín.

Está invicto fuera de la recta el crédito del Stud Parque Patricios. Había cedido dosveces en el derecho -en una de ellas ante Calzonetti (Zensational), héroe en el Estrellas Junior Sprint (G3)…-, pero sobre doce cuadras logró su primera conquista para ratificar ahora que, en su caso, la frase “más tiro, mejor”, cae de perillas.

Guiado con plena confianza por Francisco Leandro, el hijo Hurricane Cat y Langostura (Honour and Glory) guardó sus energías para la recta, dejando que adelante Candidato (Sidney’s Candy) luchara con Bolt Cat (Hurricane Cat). Poco a poco se fue arrimando el zaino presentado por María C. Muñoz, que ya estaba segundo en la mitad del derecho para dominar por los 200 metros y resistir sin sacarle ventajas a Candidato, que fue segundo a 3/4 de cuerpo en muy meritoria labor. A otros 3 cuerpos, Urban Cat (Hurricane Cat) fue tercero, todo tras 1m20s98/100, un tiempo extrañísimamente casi 3 segundos más veloz con respecto al que una hora antes marcó Joy Tesalina en el Gúiraldes; pareció demasiada diferencia entre una carrera y otra…

Miriñaque va quemando etapas con efectividad y ahora tendrá por delante el desafío de ir a la milla con la misma efectividad, quizás, para el Clásico Miguel Cané (G2), antesala de la Polla de Potrillos y que se resolverá el mes próximo.

Desde la genética tiene un apoyo pleno para que esa situación sea un simple trámite, pero también desde su actitud y maduración hay motivos más que valederos para pensar que la misión tendrá éxito. Llegará entonces el momento de medirse con varios de los mejores de la camada, muchos de los que hace una semana corrieron el Juvenile (G1) de las Estrellas.

Con la ya confirmada partida de Ivar (Agnes Gold), el indiscutible mejor potrillo hasta el momento, el horizonte se abre para las ilusiones de todos. Por supuesto, en el grupo de cabecera para heredar ese liderazgo hay que ubicar a Miriñaque…