El hijo de Hurricane Cat buscará seguir en la ruta de la Triple Corona, ahora sobre el césped de San Isidro

Finalmente serán 12 los potrillos que el sábado próximo buscarán la gloria en el Gran Premio Jockey Club (G1-2000 m, césped), el “Classic” más antiguo del turf argentino, y que es la segunda etapa de la Triple Corona, esa de la que está detrás Miriñaque, vencedor en el Gran Premio Polla de Potrillos (G1) del mes último en Palermo y que es uno de los que confirmó su lugar en los partidores.

Desde 1996, cuando lo consiguió Refinado Tom (Shy Tom), que ningún 3 años puede vencer en las pierna de carreras más importantes del proceso selectivo y que termina en el Gran Premio Nacional (G1) de Palermo. Varios estuvieron cerca, pero unir cada eslabón se ha transformado casi en una misión imposible.

Con 7 millones de pesos en premios, 3,5 destinados al ganador, la prueba también contará con las presencias de Don Palco (Orpen) (foto), Imperador (Treasure Beach) y Lauda Air (Cityscape), 1-2-3 en el Clásico Ensayo (G3) y referentes del proceso selectivo para los 3 años en la grama del norte. Antes, los dos últimos habían encabezado el marcador en el Gran Premio Dos Mil Guineas (G1)…

Roman Joy (Fortify), segundo en la Polla, y Señor Don (Señor Candy), cuarto hace un mes en el Argentino y vencedor de la Polla de Potrillos (G3) en el Hipódromo de La Plata, son otros de los participantes, dentro de una lista que se completa con: Aliexpress (Freud), Devil Camp (Campanologist), Four Talent (Got Talent), Nunca Digas Never (Hurricane Cat), Sidney Seiter (Sidney’s Candy) y Timeless Boy (Suggestive Boy).

El sorteo de partidores está previsto para esta tarde, cuando también se conocerá el horario del Jockey Club, que contará con transmisión en directo a través de la cadena ESPN.

Será un día de fiesta en San Isidro, donde, como es costumbre, también se correrán los grandes premios San Isidro (G1-1600 m, césped) y Suipacha (G1-1000 m, césped).

La milla del San Isidro promete un show de altísimo vuelo, con seis ganadores de G1 confirmados: El Benicio (Hurricane Cat), Elogiado (Archipenko), Expressive Smart (Expressive Halo), Hat Mario (Hat Trick), Nacho Surge (Storm Surge) y Willander (Sigfrid).

Otros nombres con antecedentes importantes son los de Classic Rye (Catcher In the Rye), El Consorte (Grand Reward), Power Up (Key Deputy), Hole In One (Heliostatic), Joy Filoso (Filoso Emperor) y Rafter (Equal Stripes).

Kohinoor (Cima de Triomphe), Pinball Wizzard (Orpen), Sebi Moro (Sebi Halo), Te Lactagogo (Sidney’s Candy) y Top One Scape (Cityscape) serán los otros animadores.

Por último, el Suipacha sólo sufrió la baja de Slingerlands (Sebi Halo), por lo que a la hora de la verdad estarán listos para luchar por el triunfo: Arisca Planet (Silver Planet), Calzonetti (Zensational), Delopecito (Don Valiente), Dona True (Yes It’s True), El Pingüino (Emperor Richard), John Snow (Roman Ruler), Lord Alex (Exchange Rate), Piroyansky (Hurricane Cat), Ready to Candy (AP Candy), Storm Rider (AP Candy), Romanticón Key (Key Deputy) y Sweetest Dream (Sebi Halo).

El Hipódromo de San Isidro prepara un día de importante de actividades para la jornada del Jockey Club, con la intención de captar una gran cantidad de aficionados, repitiendo la receta que transformó en un éxito de convocatoria el último 25 de Mayo.

La batería de entretenimientos preparada incluirá una exhibición de razas de caballos, Inquieta Buenos Aires y sus foodtrucks, desfiles de moda, visitas guiadas a los diferentes lugares del hipódromo, el Circo Garay, la actuación de grupos musicales, obras de teatro, una feria de productores, inflables gigantes y kermés para los más chicos y Asado Campero con Vilmar Paiva a cargo, todo de forma gratuita.

Para los apostadores también los atractivos serán fuertes, con un estimado de 7 millones de pesos en pozos asegurados e incrementos distribuídos a lo largo de toda la reunión.

Se viene una de las fechas más importantes de cada temporada en el norte y la expectativa irá creciendo con el pasar de las horas. El Jockey Club es una de esas carreras que todos quieren ganar y que el aficionado espera con ansias para disfrutar. Ya falta poquitito para que la ilusión se cristalice.