El tordillo, que fue segundo hace 12 meses, irá por un nuevo G1 en su campaña, y el pase hacia el Gran Premio Carlos Pellegrini…

LA PLATA.- La magia del Gran Premio Dardo Rocha (G1-2400 m, arena), la carrera más importante de cada temporada en el hipódromo de esta ciudad, volverá a adueñarse del ambiente. La pasión del turf volverá a llenar las tribunas del querido Bosque, que explotará otra vez en aplausos cuando el ganador cruce adelante el disco y ratificará ese “qué se yo” que siempre tuvo, con esa mezcla de internacional con “fiesta provincial” que sólo aquí se consigue.

El Rocha, así, a secas, como casi todos lo conocen, es único, una fuente inagotable de momentos inolvidables. Y para ejemplos bastan un par cercanos, de esos que se quedan guardados bien profundo en el corazón; que ya nunca más se van: la victoria de Bat Ruizero (Bat Atico) con Jorge Valdivieso en 2002 y la versión de 2019, cuando Sólo Un Momento (Orpen) le daba a Pablo Falero la gran conquista final a su trayectoria maravillosa.

La versión 2022 del gran clásico platense será de las menos numerosas que se recuerden, con apenas 8 caballos confirmados y ningún potrillo en los partidores. Pero, a la vez, ofrecerá un espectáculo donde la calidad está claramente por encima de la cantidad, para muchos, la ecuación más favorable. 

Francisco Leandro levantó la copa en 2020 con el entreñable Emotion Orpen (Orpen), y hace 12 meses repetía en las riendas de Zurán Zurán (Remote), batiendo en los tramos finales a Miriñaque (Hurricane Cat), el campeón sobre el que el jockey brasileño estará ahora intentando el hat-trick propio y darle al tordillo del Stud Parque Patricios la revancha.

El pupilo de María Muñoz es de esos caballos que no necesitan presentación, que son casi propiedad del aficionado. El mejor de 2019, cuando ganó la Polla de Potrillos (G1) y el Nacional (G1), mezcló incursiones en los Estados Unidos, Arabia Saudita y Dubai con un rosario de grandes actuaciones en nuestro medio.

Fue segundo en las últimas dos versiones del Carlos Pellegrini (G1), también en el Longines Latinoamericano (G1) que ganó Tetaze (Equal Stripes) y en el 25 de Mayo (G1), además de su mencionada participación en el Rocha.

Pero esta temporada, desde que regresó de medio oriente, está imparable. Invicto se quedó con el Palermo de Oro Verde, llevándose los clásicos Chacabuco (G2) y Comparación (G2) y el Gran Premio General San Martín (G1), superando en cada una de esas pruebas a Special Dubai (E Dubai), que en la última terminó al hocico y ahora quiere revancha.

El tordillo de Robertito Pellegatta fue escolta de Emotion Orpen hace 2 años en esta prueba, y viene de llevarse por varios cuerpos el Clásico Vicente L. Casares (G2) de Palermo, dato que sirve para confirmar que venderá muy cara la derrota.

Desde el Campo 2 de San Isidro, Hugo Pérez viajará con el generoso Dreaman (Galicado), que se despidió hace casi 5 meses escoltanto a Balsamic (Equal Stripes) en el Clásico General Belgrano (G2), pero que antes se había quedado con el Gran Premio de Honor (G1) y llegado segundo en el Gran Premio República Argentina (G1) ante Nievre (Catcher In the Rye).

Si de calidad se habla, los estupendos momentos de Pepe Joy (Fortify) y El Darwin (Il Campione) justifican por demás sus respectivas inclusiones en el Rocha, con ganas de transformarse en las revelaciones del día. Y quedan Picaflor Letal (Don Letal), Winery (Fire Slam) y Lagarto Boy ((Suggestive Boy) completando un lote breve pero que, seguramente, hará vibrar las tribunas que, una vez más, se aguardan repletas.