Como Village King, Sandino Ruler o, más lejos en el tiempo, Refinado Tom, el tordillo logró volver a brillar aquí tras competir en el exterior, y en dos oportunidades

Por Diego H. Mitagstein

Cuando un caballo argentino salía a correr al exterior, ya sea vendido o por cuenta de sus propietarios, difícilmente retornaba al país para seguir con su campaña; si, quizás, se producía alguna vuelta para ser padrillo, pero no mucho más allá. Podría haber algún caso en particular, como fue el de Telescópico, a principios de los años ’80, pero era toda una rareza. Incluso, esas vueltas solían no ser del todo exitosas.

De un tiempo a esta parte, la situación comenzó a darse con mayor asiduidad y, hoy por hoy, se ha transformado casi en algo común, con la última gran muestra en el notable Miriñaque, que no lo hizo una vez, sino dos, y el detalle de que, en muchos casos, llegaron con grandes victorias de por medio.

En el caso del tordillo, su primera vuelta, en 2021 y tras competir en los Estados Unidos y Arabia Saudita, le valió ser segundo en los grandes premios 25 de Mayo (G1), Dardo Rocha (G1) y Carlos Pellegrini (G1), pero en este, su segundo retorno, ahora actuando otra vez en Arabia Saudita y en los Emiratos Arabes Unidos, lo ve en una faceta totalmente ganadora, como que se mantiene “invicto”, llevándose los clásicos Chacabuco (G2) y Comparación (G2), y los grandes premios General San Martín (G1) y Dardo Rocha (G1).

En los tiempos recientes hubo otros dos caballos que disfrutaron de una experiencia similar, como Village King (Campanologist) y Sandino Ruler (Roman Ruler). 

El crack del Haras El Angel de Venecia reprisó en 2020 tras dos temporadas en los Estados Unidos, donde consiguió victorias clásicas, y todo fue perfecto. Ganó el Clásico Progreso (G3) ese año, para luego terminar segundo en la Copa de Oro (G1) y tercero en el Carlos Pellegrini (G1), pero el año último, ya más asentado, construyó un campañón que le valió ser considerado como Caballo del Año, Campeón Caballo Adulto y Campeón Fondista, después de llevarse los grandes premios Miguel A. Martínez de Hoz (G1), 25 de Mayo (G1) y Carlos Pellegrini (G1), y el Clásico Porteño (G3).

En el caso de Sandino Ruler, no respondió en su paso por el norte, pero, de nuevo en el stud de Roberto Pellegatta logró ganar los clásicos Invierno, Perú (G2), Italia (G3) y Expressive Halo (L), además de llegar tercero en el Carlos Pellegrini (G1) y segundo en el Miguel A. Martínez de Hoz (G1).

El último Pellegrini tuvo la particularidad de que su trifecta estuvo integrada por Village King, Miriñaque y Sandino Ruler… 

Un poco más atrás en el tiempo, sin contar viajes para competencias en particular, como los que hicieron Sixties Song (Sixties Icon) u Ordak Dan (Hidden Truth), Asidero, el crack de 1999, tuvo un retorno sin gloria en 2002, llegando sexto en el Clásico República Federativa del Brasil (G3) y siendo retirado para la reproducción.

Al que sí le fue bien tras su periplo en los Estados Unidos fue a al crack Refinado Tom (Shy Tom), que después de sumar éxitos y labores importantes con Richard Mandella como preparador, volvió a su casa, a estar bajo el entrenamiento de Roberto Bullrich y a los discos gloriosos.

El último triplecoronado del turf nacional, hazaña que consiguió en 1996, estuvo ausente 2 años y medio, para ganar el Gran Premio Estrellas Classic (G1) y los clásicos Benito Villanueva (G2) e Italia (G3), ser segundo en el Gran Premio General San Martín (G1) y tercero en el Gran Premio Copa de Oro (G1).