Atendido por John Gosden en Inglaterra, cruzó el Canal de la Mancha para alzarse con el preciado trofeo en Chantilly

CHANTILLY, Francia (Especial para Turf Diario).- John Gosden no pudo ver a su crack Enable (Nathaniel) volver con un triunfo en el Coral-Eclipse Stakes (G1) de Sandown Park, en Inglaterra, pero sí consiguió festejar grande del otro lado del Canal de la Mancha, pues su potrillo Mishriff alcanzó la consagración en el Prix du Jockey Club (G1-2100 m, césped), el Derby francés y que se corrió en el bellísimo Chantilly.

Después de abrir su 2020 con un segundo lugar en el Saudi Derby de Al Janadriah, y de una promisoria victoria en el Newmarket Stakes (L), el hijo de Make Believe constuyó una pared en los metros finales para dejar del otro lado la ilusión de The Summit (Wootton Bassett) y del favorito Víctor Ludorum (Shamardal), escoltas a 1 3/4 cuerpo y separados por un pescuezo entre ellos.

El jockey español Ioritz Mendizábal salió justo del problema tras una buena lectura del desarrollo, al preferir no venir demasiado lejos. Claro que la recta lo encontró repleto de inconvenientes, hasta que zafó y puso sexta. En un arranque demoledor, alcanzó en dos saltos y se separó con contundencia, todo tras 2m4s1/100.

Parte de la primera generación de su padre, un nieto del fantástico Dubawi, Mishriff tiene un pedigree espectacular, siendo hermano de los clásicos Orbaan (Invincible Spirit) y Momkin (Bated Breath) y nieto de la estupenda Rafha (Kris), G1 en las pistas y luego madre del crack Invincible Spirit (Green Desert) y abuela de la campeona Nayarra (Cape Cross), entre otros nombres fuertes.

Por supuesto, después de alzar la copa en el Prix du Jockey Club, hablar del Prix de l’Arc de Triomphe (G1) en el futuro del potrillo propiedad del Prince Faisal es una cuestión de lógica estricta, aunque se descuenta que se lo volverá a ver en acción antes.

Para el final hay que contar que al jockey Seamie Heffernan se le aplicó una sanción de 22 días por violar el límite de fustazos montando a Order of Australia (Australia), séptimo colocado. En su mejor temporada, por lejos, ya de antemano sabía que al regresar a Irlanda debería cumplir con una cuarentena obligatoria de 14 días impuesta por el Estado. Al menos, le será más fácil sobrellevar el castigo.