Ganó por segundo año consecutivo el Arenales (G3) de Palermo y ya se vislumbra un choque con Springdom en el Ciudad de Buenos Aires (G1)

Yegua buena derecha Misty Spring, que en el lunes del Hipódromo Argentino de Palermo ratificó su posición como la más ligera del momento. Imparable, repitió su triunfo de hace doce meses en el Clásico General Arenales (G3-1000 m, arena) y dejó muy en claro que sus problemas en las rodillas quedaron ya en el espejo retrovisor.

Otra vez no hay techo para la hija de Greenspring y Matsumura (Editor’s Note), como cuando apareció desde las categorías alternativas para mostrar su real nivel hace un año y medio. Tanta ilusión genera que resulta imposible no pensar un posible choque con Springdom (Sebi Halo) en el Gran Premio Ciudad de Buenos Aires (G1), en el ya muy cercano 1 de mayo. Será para alquilar balcones.

Como siempre conducida por Sergio Piliero, Misty Spring fue pura categoría. Primero, para superar una suelta en la que algunos golpes la dejaron un tanto atrás y, luego, a la hora de la verdad, para sortear como “un gato” el sesgo hacia la verja de la puntera Elcisa (Angiolo), tomar la mitad de la pista y ponerse el traje de arrolladora.

Entre el cansancio de la líder y su propio arranque, Misty Spring dio vuelta la historia en un abrir y cerrar de ojos, dominó y le terminó sacando 3 cuerpos en el disco a su rival, la única que hasta ahora consiguió vencerla desde noviembre de 2018 a la fecha, en el General Alvear (L).

A medio largo, y descontando desde la zaga, Embozada Nistel (Van Nistelrooy) sumó un muy valioso placé de grado, con La Hilary (Grand Reward) en cuarto a otros 3 largos y Smeraldina (Sidney’s Candy) cerrando la marcha lejos y pidiendo haras a los gritos.

En buenos 56s29/100 (la pista no está para nada elástica), Misty Spring sumó su noveno lauro en 18 salidas, en otra exhibición de calidad.