El primero ganó el clásico y rodó en la décima competencia, sufriendo politraumatismos; su colega se golpeó en la largada de la décimo cuarta prueba, con lesiones leves

Cuando los jockeys entran en “racha de accidentes” pareciera que se caen todos juntos. Por desgracia, este lunes en el Hipódromo de Palermo se vivieron otros dos episodios de zozobra, ahora teniendo como protagonistas a Iván Monasterolo y Martín Valle (foto), por suerte, y al menos al cierre de esta edición, ambos con golpes varios y magullones.

Monasterolo había ganado el Clásico Venezuela (G2) con Clara Danger (Claro Oscuro) y todavía saboreaba el levantar la copa cuando en la partida de la décima competencia Preciosa Soyer (Haroldo), la yegua a la que conducía, largó asustada, se fue contra los palos y lo tiró, cayendo el profesional sobre la vetusta y peligrosa baranda de madera (va siendo hora de actualizarla a los estándares lógicos y modernos de seguridad…).

Según el parte ofrecido por el circo porteño, la caída le ocasionó traumatismos en su pierna y brazo izquierdos, siendo asistido por la ambulancia y derivado a la Clínica Bazterrica para realizarle estudios más profindos.

En tanto, ya de noche, el que rodó fue Martín Valle, cuando al abrirse los partidores de la décimo cuarta carrera Violencia (Violence) hocicó y lo tiró, aunque, por fortuna sólo con traumatismos leves, por lo que se retiró a su domicilio.

El dato: tanto Preciosa Soyer cuanto Violencia corrían con el número 5.