En su segunda salida tras una larga inactividad, la campeóna se llevó el Ruffian Stakes (G2) de Belmont Park y, si bien le falta para retomar su gran nivel, transita por el buen camino

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LMONT, New York (Especial para Turf Diario).- Monomoy Girl todavía no es aquella que deslumbró con su fantástico 2018, pero va quemando etapas de manera positiva, volviéndose a ponerse en forma y apuntando hacia su último gran objetivo: el Breeders’ Cup Distaff (G1) de noviembre próximo en Keeneland.

Después de una reprise exitosa y cómoda en un allowance en Churchill Downs, la alazana dio otro paso firme en la tarde de sábado neoyorquina, quedándose con el Ruffian Stakes (G2-1600 m, arena, US$ 145.500), donde respondió a su inmenso favoritismo con solvencia, aunque no descollando. El disco marcó 2 cuerpos de ventaja sobre la veterana Vexatious (Giant’s Causeway), debiendo ser exigida a la hora de la verdad por el jockey Florent Geroux para mantener las diferencias que había sacado al pisar el derecho, tras desbancar en el liderazgo a la californiana Mother Mother (Pioneerof the Nile). Lejos, a otros 8 3/4 largos, Piedi Bianchi (Overanalyze) decoró la trifecta.

“La única forma para que le ganen es cuando hace las cosas por su cuenta y me frena. Sabía lo que podía hacer Mother Mother porque la monté en alguna oportunidad, y la dejé hacer el trabajo sucio por mi. Después la mantuve alerta para que no se desconcentrara. Fue una buena prueba en su regreso a los clásicos, y ahora ya podemos encarar carreras más importantes y rivales más fuertes también”, comentó Geroux, satisfecho.

En 2018, la hija de Tapizar y Drumette (Henny Hughes) ganó en seis de sus siete salidas, coronando su gran temporada llevándose el Distaff por sobre la chilena Wow Cat (Lookin At Lucky), la notable Midnight Bisou (Midnight Lute) y la argentina Blue Prize (Pure Prize).

Un cólico la sacó del radar al promediar 2019, poco después de que había regresado al stud de Brad Cox tras un breve descanso, y sólo esta temporada consiguió volver al entrenamiento, tras pasar su rehabilitación en el centro de entrenamiento de WinStar Farm, incluyendo una lesión que la atrasó aún más.

Monomoy Girl va queriendo volver ser. Todavía le falta camino por recorrer, pero transita por la buena senda.