El hijo de Lode, ganador del Jockey Club, del Classic y del Martíndez de Hoz, tenía 16 años y servía en el Haras Don Alfredo de Uruguay, donde sufrió un cólico del que no pudo recuperarse

No fue el caballo más fácil de todos, por no decir que le sacó canas verdes a su equipo. Pero ese mal carácter, complicado, por llamarlo de alguna manera, lo compensaba con una velocidad estupenda, con un poder corredor de esos que sólo se encuentran en los caballos buenos. City Banker, el bueno de City Banker, murió a sus todavía jóvenes 16 años en el Haras Don Alfredo, en Uruguay, al no poder superar un cólico, aunque sus brazadas alazanas siempre quedarán guardadas en aquellos que tuvieron la suerte de verlo correr.

Elegido por Juan Garat en un remate de productos de Santa María de Araras para defender sus colores del Stud El Gusy y al cuidado de Carlos D. Etchechoury, el hijo de Lode se destacó pronto dentro de su generación, tanto como para consagrarse como uno de los mejores, ganando el Gran Premio Jockey Club (G1), el Gran Premio Estrellas Classic (G1) y el Gran Premio Miguel A. Martínez de Hoz (G1), cuando se despidió de las pistas allá por febrero de 2010. También levantó la copa del Clásico Ensayo (G2), salió de perdedor a los 2 años y sólo la mayor stamina de Tecla Shiner (Indygo Shiner) lo privó de vencer en el Gran Premio Nacional (G1), el Derby.

City Banker fue durante mucho tiempo conducido por el aprendiz Facundo Jarcovsky, dado que eran pocos los jockeys con los que se llevaba bien. De hecho, le dio al profesional la única victoria de máxima escala de su trayectoria, esa que concluyó temprano allá por 2014.

Que semejante campañón no le haya valido ningún Premio Carlos Pellegrini parece casi una ofrenda, pero, como contrapartida, el haber hecho lo que hizo sí le permitió que, una vez concluído su paso por las pistas, llamara la atención del consorcio de criadores que conformaba por ese entonces la Estación de Montas La Mission para sumarlo a su prestigioso plantel de reproductores, siendo la gran apuesta nacional.

Sólo en los dos primeros años lo acompañaron un número elevado de yeguas, para después servir “books” mucho más pequeños y, por lo tanto tener menores posibilidades de destacarse. Pese a esa circunstancia, City Banker se reveló como un caballo generoso, produciendo a la ganadora de G1 Conviction (que fue exportada como madre para Japón), y a los ganadores graduales Star of the City, Lost Treasure, Moon of the City, Lady Banker, Muy Tímida, Pioggerella y al clásico Río Hermoso, sin olvidar a Winter Guest, G2 y uno de los mejores pasteros en la larga esta temporada. 

En agosto de 2018, y dada la relación histórica de Juan Garat con el Haras Don Alfredo, City Banker cruzó el charco y se sumó allí a la reproducciónpara esa misma temporada, con 37 productos siendo parte de su primera producción allí, que debutará en 2022. El alazán tuvo igual número de nacimientos en 2020 y dejó 55 yeguas servidas para dar a luz en este calendario.

Hermano entero de City Farm, que en La Quebrada produjo al G1 City Wonder (Grand Reward) y a esa velocista de nota que fue City Glam (Grand Reward), City Banker se fue un caballo de carreras excelente, que lo demostró cada vez que estuvo en los partidores, mostrando luego su generosidad en la reproducción (sus números hablan de 69 crías ganadoras sobre 132 que corrieron, 9 de ellas clásicas…) demasiado temprano. Lo extrañan ya Garat y su equipo, que le tenían un lógico cariño especial, y también se lamenta su pronta partida en Uruguay, justo antes de que sus primeros hijos allí empezaran a competir. Una pena la partida del crack. Sin dudas.