Nacido en Arabia Saudita, y uno de los criadores y propietarios más importantes de la historia del turf mundial, tenía 83 años; Frankel y Enable, sus dos últimos grandes legados

Khalid Abdullah, el hombre detrás del exitosísimo Juddmonte Farms, una de las operaciones de caballos de carreras más fuertes de todos los tiempos, murió este martes a los 83 años. Se fue uno de los más grandes criadores y propietarios de todos los tiempos, un hombre cuyo amor por los SPC y por el deporte en sí quedó de manifiesto en la construcción de un verdadero imperio como el de la chaquetilla verde, rosa y blanca, que deja un legado que difícilmente vaya a tener fecha de vencimiento.

Nacido en Taif, Arabia Saudita, y parte de la familia real, alcanzó renombre como empresario a través del Mawarid Holding, pero en los últimos años cedió el manejo de sus empresas a sus hijos y se dedicó mayormente a su pasión por la hípica, esa que nació allá por mediados de la década del ‘50 en Francia.

Sin embargo, no entraría a la actividad como propietario hasta 1977, cuando adquirió 4 yearlings en Newmarket. Su primera “inversión” no rendiría frutos, pero al año siguiente se encontraría con su primer gran campeón Known Fact (In Reality), por el que pagó 225.000 dólares en Keeneland. El potrillo se quedaría con el Middle Park Stakes (G1) en 1979 tras la descalificación de Nureyev (Northern Dancer), las 2000 Guineas (G1) inglesas y el Queen Elizabeth II Stakes (G1).

El primer triunfo de Juddmonte Farms llegó el 14 de mayo de 1979 con Charming Native (Princely Native), en Windsor y con Lester Piggott en sus riendas, bajo la preparación de Jeremy Tree.

De allí en adelante se sucederían nombres de cracks que portaron la chaquetilla del Juddmonte Farms, como Rainbow Quest (Blushing Groom), Dancing Brave (Lyphard), Warning (Known Fact), Quest for Fame (Rainbow Quest), Commander in Chief (Dancing Brave) o, ya mucho más cerca en el tiempo, los emblemáticos Frankel (Galileo) y Enable (Nathaniel).

Juddmonte Farms inició su operación como haras en 1980 y se apoyó en la compra de dos haras: el Cayton Park Stud y el Pudders Farm, en Berkshire, siendo rebautizados. Fue el propio Known Fact el primer padrillo de Khalid Abdullah y fue Fine Edge (Sharpen Up) la que le dio al propietario su primera victoria como criador, ganando el May Maiden Stakes en Newmarket.

En 1982 Juddmonte Farms compró a la fantástica Slightly Dangerous (Roberto), siendo una de las fundadoras y produciendo al crack Commander In Chief, al G1 Warning, a la estupenda Yashmak (Danzig), al G2 y gran padrillo en Chile Dushyantor (Sadler’s Wells) y al placé de G1Deploy (Shirley Heights), ni más ni menos que el abuelo materno de Dubawi (Dubai Millenium). En ese mismo 1982, Juddmonte sumaría otra yegua madre notable, la mejor de su historia: Razyana (His Majesty), adquirida por 350.000 dólares como yearling en Fasig-Titpton, Estados Unidos. En las pistas falló en cada una de sus tres presentaciones, pero en la cabaña lo suyo fue histórico, produciendo como primera cría a Danehill (Danzig). El ya exitoso Juddmonte Farms se amplió en noviembre de 1982, adquiriendo el Ferrans Stud en Irlanda y el Belair Stud en Lexington, Kentucky, Estados Unidos.

Como criador el primer gran éxito para Khalid Abdullah llegó de la mano de Ballinderry (Irish River) en el Ribblesdale Stakes (G2) de Royal Ascot en 1984, la misma temporada en que la divisa adquiriría a Dancing Brave, otra de las banderas de la operación.

El 6 de octubre de 1985 resultó un día inolvidable para Juddmonte Farms, ganando por primera vez el preciado Prix de l’Arc de Triomphe (G1), en Francia, con Rainbow Quest, que en 1986 sería retirado para ingresar como reproductor en la cabaña. Dancing Brave le daría un nuevo Arco a Juddmonte en 1986 y en 1987 se adquiría el Banstead Manor Stud, en Newmarket, la actual base de la operación.

Otro ícono para Juddmonte fue el nacimiento de Hasili (Kahyasi), en 1991, que tras ser ganadora clásica en las pistas se convertiría en una de las mejores yeguas madre de la historia.

Zafonic (Gone West) fue el primer campeón para Juddmonte, liderando la categoría de mejor dos años macho en 1992, y en 1997 Reams of Verse (Nureyev) le daría el primer Epsom Oaks (G1) a la divisa. Con el triunfo de Flute (Seattle Slew) en el Kentucky Oaks de 2001, la caballeriza y el haras se llevarían su primer Classic de muchos en los Estados Unidos, el mismo año en que Banks Hills (Danehill) le obsequiaría la primera victoria en la Breeders’ Cup, con su triunfo en el Filly & Mare Turf.

Llegarían luego Oasis Dream (Green Desert), Empire Maker (Unbridled) y su éxito en el Belmont Stakes (G1) de 2003; un tercer arco con Rail Link (Dansili) y el nacimiento del inigualable Frankel (Galileo), el 11 de febrero de 2008. En 2010 Workforce (King’s Best) le dio al Príncipe el Epsom Derby (G1) y su cuarto Arco y entre 2011 y 2012 Frankel desandaría las pistas dejando su estela única.

Noble Mission, propio hermano de Frankel, se convirtió en el caballo criado número 100 en ganar G1 para Juddmonte, y luego llegarían Arrogate (Unbridled’s Song) y Enable, los dos últimos grandes campeones de Khalid Abdullah.

Más de 500 clásicos ganó la chaquetilla de Juddmonte Farms, la amplia mayoría con crías propias y entre las primeras reacciones que se conocieron ante la noticia estuvo la de Douglas Erskine Crum, CEO de la cabaña: “Todo Juddmonte siente una enorme sensación de pérdida. El príncipe Khalid siempre será recordado como un hombre de familia tranquilo, digno y benevolente, cuyos caballos hablaban por él. Deja un legado que resistirá la prueba del tiempo. Su contribución al desarrollo del pura sangre tendrá efectos duraderos”. Sin dudas.

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