Por muchos años fue Jefe de Relatores en San Isidro y Palermo, y se había iniciado en La Plata; siguió dando cátedra en Azul, Tandil y el Bosque hasta hace sólo unas horas

Cuando el turf todavía trataba de digerir la muerte del relator Osvaldo Martínez, en la noche del martes falleció otra de las grandes voces del turf nacional en las últimas décadas: Pedro «Pipi» Alvarez. Según las pocas informaciones disponibles hasta el momento, habría sufrido una muerte súbita.

En alguna nota antigua, el queridísimo profesional contaba: «Ttrabajaba en el Hipódromo de La Plata, estaba a cargo del sector que atendía a las agencias de turf, y a veces teníamos problemas con la transmisión televisiva. Entonces llamaban de la agencia de Vicente López diciéndonos que no recibían la imagen y yo agarraba el teléfono y les iba transmitiendo la carrera tal cual la veía». Hasta que un día uno de los relatores se jubilaba, el gerente le hizo una prueba y terminó por empezar lo que sería su vida.

Fue también voz en San Isidro y en Palermo, y de los máximos se retiró el 28 de agosto de 2017, aunque luego continuó contándole las carreras a la gente en Tandil y Azul, incluyendo algunos reemplazos hasta hace unas horas nomás en el mismo Bosque donde todo comenzó.

«Pipi» transmitió alegrías por doquier por casi 50 años y su pérdida repentina es otro golpe para la familia del turf. Su voz se extrañará muchísimo, como también su don de gente, pues casi no existía quien no lo apreciara. Pedro «Pipi» Alvarez seguirá por muchos años en la memoria de los hípicos, de la mano de su «Y hacen el ingreso al tiro derecho final…».