Ganador del Gran Premio de las Américas (G1) de 2019 y del Clásico Pedro Chapar (G3), se lució entre veteranos ganadores múltiples

Al margen de los clásicos Calidoscopio (L) y Espirita (L), poco quedó para contar este miércoles en el Hipódromo de San Isidro, donde la recaudación llegó hasta los 61.935.081 pesos, con un promedio por carrera de $ 4.764.237.

Son comunes ya los turnos para ejemplares veteranos ganadores múltiples, y ahora el Premio Hola, sobre 1400 metros y en la arena, vio reprisar con un triunfo a Nacho Surge, ganador del Gran Premio de las Américas – OSAF (G1) 2019 y también del Clásico Pedro Chapar (G3).

Inactivo desde el 1 de mayo, cuando falló en el OSAF versión 2022, el hijo de Storm Surge y La Caperusa (Not for Sale) fue terminante en la recta, dominando al promediar la misma y conteniendo arriba sin demasiados problemas la atropellada de Viryinio (Heliostatic), ambos cargando 58 kilos. Iván Monasterolo estuvo en las riendas del pupilo de Eduardo Accosano y que defiende los colores del Stud MDP, cuyo tiempo fue de 1m22s79/100.

Otro de los triunfos que llamó la atención fue el de Señor Fabuloso (Flesh for Fantasy y Mutakxia, por Mutakddim) (foto), criado, propiedad y entrenado por Christine Firmin Didot. Interesante fue la mejora que evidenció el zaino de 540 kilos, que tras fracasar en Palermo, desquitó pronto superando por 4 cuerpos al favorito National Check (Safety Check) en la muy buena marca de 1m35s81/100.

La fecha tuvo también algunos turnos para 3 años perdedores y dentro del plano de la categoría intermedia. En el Premio Mi Chispazo (1200 m) la victoria fue para Feel Cool (In the Dark y Fool to Cry, por Orpen, Haras Vacación), mientras que en el Premio Calcolatore (1200 m, arena) la que terminó adelante fue Qué Más Decir (Qué Vida Buena y Mainly Inc, por Include, Haras Don Florentino).

Ya es un clásico que en la semana las carreras en los hipódromos principales sean en su mayoría “descartables”, de bajo costo y bajísima calidad. Se esgrime desde San Isidro y Palermo que es una cuestión inclusiva, pero no lo parece. ¿Cómo se hacía en otros tiempos para tener carreras sin CA de por medio? ¿Cómo hace La Plata?, que jamás se sumó a un sistema que de opción se transformó en abuso.