La hija de Il Campione superó de punta a punta y por 8 cuerpos a Doña Magma, sumando su tercer triunfo en apenas 4 salidas

Volviendo a los 1400 metros y al césped del Hipódromo de San Isidro, Nanabush cumplió una interesantísima actuación para quedarse con el Clásico Bayakoa (L), una de las dos pruebas centrales del domingo y que se corrió en una cancha muy pesada.

La hija de Il Campione venía de perder su invicto en la milla del Clásico General Luis María Campos (G2) en la arena de Palermo sin ofrecer demasiada resistencia, pero ahora liquidó a las únicas 3 rivales que le salieron al cruce -hubo 2 bajas respecto de la nómina original- mostrando mucho de lo que se le había visto cuando se quedó con el Clásico Manuel J. Güiraldes (G3), no casualmente, también sobre 14 cuadras…

Con Martín Valle en sus riendas, la potranca entrenada por Enrique Martín Ferro aprovechó las facilidades que encontró para correr adelante, manejar el ritmo con andar suave pero parejo (26s14/100, 51s18/100 y 1m16s2/100 como parciales) y distanciarse en la segunda parte de la recta final sin necesidad de correr de firme.

El disco la encontró con terminantes 8 cuerpos de ventaja sobre Doña Magma (Daddy Long Legs), que atropellando abierta se quedó con la posición de escolta con otros 12 largos sobre una Neowise (Agnes Gold) que sucumbió en la ciénaga del Jockey Club. Ultima, a 35 de la vencedora, cruzó Playa Chopera (Treasure Beach), también en performance totalmente anormal.

Tras 1m29s47/100, un “tiempo europeo”, Nanabush recuperó su mejor perfil y retomó impulso dentro del proceso selectivo, dejando pasar la Polla porteña y tomando una ruta alternativa, dejando la impresión de que su gente puede pensar en una nueva prueba en distancias superiores, con el Clásico Federico de Alvear (G2) y el Gran Premio Enrique Acebal (G1) como opción a futuro en el césped de San Isidro.