El hijo de Señor Candy busca su victoria consagratoria, actuando en yunta con los también G1 Happy Happy Day y Jazz Seiver

La fiesta del Gran Premio Carlos Pellegrini (G1-2400 m) gana la escena del turf argentino, sudamericano y mundial una vez más, este sábado. El césped del Hipódromo de San Isidro vivirá otra versión de su carrera emblema, esa que por el peso de su historia está considerada como la más prestigiosa del continente, y una de las más valiosas dentro del circuito del planeta burrero.

Quizás no sea la mejor de todos los tiempos en materia de competidores, pero sí reunió casi todo lo más destacado del momento entre los fondistas, salvo por las ausencias de Ever Daddy (Daddy Long Legs), el Derby Winner que viajará a Maroñas para el Ramírez (G1), y de Tío Boy (Greenspring), héroe del Rocha (G1) platense y que quedó fuera por lesión, tras aparecer en la nómina inicial.

Con una bolsa de premios cercana a los 97.000 dólares, el Pellegrini y el Jockey Club Argentino esperan por las inclemencias del tiempo, con lluvias pronosticadas que se van corriendo hora tras hora y que, con un poco de suerte, permitirán el normal desarrollo de todas las actividades previstas, además de obviar el tema de la cancha pesada, nada menor, pues se conocen las dificultades de la grama norteña bajo esas condiciones.

Después de que se hayan resuelto los grandes premios Félix de Alzaga Unzué (G1), Joaquín S. de Anchorena (G1) y Copa de Plata (G1), la gran final entrará en escena con promesa de espectáculo parejo y donde la pierna de ases del Stud Las Monjitas integrada por Natan (Señor Candy), Happy Happy Day (Hi Happy) y Jazz Seiver (Super Saver) asume el rol de candidata.

Todos al cuidado de Carlos D. Etchechoury -presentados por su hijo Juan Manuel-, el hombre que se impuso en las dos versiones anteriores de la prueba, prometen darlo todo en pos de una victoria consagratoria, y hasta con ilusión de capote.

Natan fue el caballo nacional mejor ubicado en el último Longines Gran Premio Latinoamericano (G1), cuando cruzó tercer cerca del brasileño Doutor Gaucho (Agnes Gold) con tropiezos, y ahora quiere revancha. Ganador de los grandes premios Jockey Club (G1) y Estrellas Classic (G1) está a la cabeza del equipo de Camilo Bautista.

En su debut con la chaquetilla naranja y azul, Happy Happy Day se llevó nada menos que el Gran Premio Jockey Club (G1), guapeando y mostrando por partes iguales velocidad, resistencia y garra. En plena maduración, se enfrenta con un grupo de caballos adultos duros.

Por su parte, Jazz Seiver se llevó las 2000 Guineas (G1) hace algunos meses y casi siempre deja sentado que es cuestión de que se le de la oportunidad y el desarrollo se haga movido para tener influencia y sellar una nueva conquista. Los Pellegrinis suelen ser veloces y, de ser así, tranquilamente puede.

Lo de Treasure Island viene siendo soberbio en 2023, y después de ver la forma en que ganó el Gran Premio Copa de Oro (G1), llega a la carrera con un bien ganado mote de candidato de los centrales.

Desde 1992 que una potranca no gana el Pellegrini, con Potri Pe (Potrillazo), hazaña que intentará repetir la excelente No Fear (Agnes Gold), ilusión del Stud RDI y que ya dio muestras de que no se achica ante los machos con su tercero en el mencionado Jockey Club. Irá con apenas 51 1/2 kilos y eso, se sabe, es una ventaja enorme cuando hay potencial.

Pepe Joy (Fortify) y Pelo Platinado (Cima de Triomphe) son dos presencias de enorme experiencia, y también llegan por la línea de la Copa de Oro, donde finalizaron segundo y quinto, respectivamente. 

El Gran Premio Carlos Pellegrini llenará de vida al alicaído turf argentino, que no escapa a los vaivenes de un país de los más difíciles, abrazado a esa pasión del hípico que no pierde vigencia, que no se dobla ni se rompe. Increíblemente…