El hijo de Quality Road le dio al preparador Bob Baffert su tercer éxito en la carrera y confirmó todo lo bueno que hizo en 2023; el chileno O’Connor terminó quinto

Por Diego H. Mitagstein

HALLANDALE BEACH, Florida (Especial para Turf Diario).- National Treasure fue uno de los potrillos destacados de 2023. Ganó el Preakness Stakes (G1) y perdió por nada ante el Caballo del Año Cody’s Wish (Curlin) en el Breeders’ Cup Dirt Mile (G1).

Pues bien, con el retiro de los número uno, el hijo de Quality Road dejó en claro este sábado que está listo para dejar ese papel de segundón y se instaló en los primeros planos con una victoria a puro corazón en la Pegasus World Cup (G1-1800 m, arena, US$ 3.000.000 de bolsa), en Gulfstream Park.

Preparado por Bob Baffert, que ya había ganado esta carrera con Arrogate (Unbridled’s Song) en 2017 y con Mucho Gusto (Mucho Macho Man) en 2020, el caballo cuya propiedad comparten el SF Racing LLC, el Starlight Racing, el Madaket Stables LLC, Robert E. Masterson, el Stonestreet Stables LLC, Jay A. Schoenfarber, el Waves Edge Capital LLC y  Catherine Donovan se vio obligado a controlar su notable velocidad ante el planteo de Hoist the Gold (Mineshaft), que salió decidido a correr adelante.

Así, Flavien Prat estuvo astuto y no se hizo demasiado problema, sujetó y dejó al favorito segundo, bajo parciales severos de 23s18/100, 46s32/100 y 1m11s21/100. Pero en la parte final de la curva el jockey francés realizó el movimiento que lo definiría todo, acelerando, superando al líder y rápidamente abriendo diferencias al llegar la recta.

Esas ventajas le permitirían arriba contener por el pescuezo a Senor Buscador (Mineshaft), que atropelló violentamente para ser segundo. Desde más lejos todavía, y tras tener una mala partida, Crupi (Curlin) fue tercero a 4 1/2 cuerpos, todo tras una marca bien flojita de 1m50s51/100, aunque con una pista bastante profunda, al decir de los jockeys.

Para el chileno O’Connor (Boboman) su segunda experiencia en la Pegasus terminó con un quinto lugar, alentando expectativas grandes ganando posiciones en la curva, pero parándose de golpe en la recta para, literalmente, agarrar el tranco.

National Treasure pisó fuerte en Florida y ahora volverá a su box en California con un segundo G1 en sus alforjas. Tiene por delante la Saudi Cup (G1) y la Dubai World Cup (G1) como opciones, y se sabe que Bob Baffert no le escapa a esa clase de desafíos. De correr, tendrá la enorme posibilidad de dar otra muestra de su pertenencia a la élite.